El asesor tributario de la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP), Lic. Walter Hermosa, manifestó que algunas recomendaciones hechas recientemente por el FMI al Gobierno nacional, en cuanto a la creación de ciertos impuestos nuevos, son absolutamente innecesarias e inoportunas.
El profesional señaló que, por ejemplo, la creación de impuesto a la venta de productos agropecuarios, si bien parecería ser que se da un momento de bonanza que disfruta el sector, no es necesaria, porque simplemente con la unificación de los criterios de liquidación del impuesto a la renta, la generalización del IVA a los productos agropecuarios y a la inclusión de más contribuyentes al universo tributario serían más que suficientes.
En cuanto al gasto público, advirtió que si sigue aumentando la recaudación, si se lograse cobrar mejor y más impuestos por la vía del aumento de los controles, si se incluyen más contribuyentes, todo esto se traduciría en un aumento de la “presión tributaria”, que desde el punto de vista de la teoría surge de calcular el total de lo recaudado sobre la población económicamente activa (PEA). “Cabe reflexionar sobre que no todas las actividades económicas están formalizadas, lógicamente no tributan y no todos los empleados en edad activa y productiva están registrados, la percepción que poseemos es que la presión es muy superior a la oficial. Aparte, persiste el sentimiento de escasa, nula o casi ninguna contraprestación por parte del Estado a los impuestos que le son pagados”, enfatizó Hermosa.
Agregó que, en puridad, los impuestos son pagados a cambio de algunos servicios que el Estado debe prestar y que, sin ir más lejos, la ciudadanía es testigo de que la seguridad, la salud pública y la educación son materias reprobadas permanentes en todos los gobiernos del Paraguay contemporáneo.
Cada vez más y peores gastos
En otro momento, señaló: “Nos gratificamos al ver las coincidencias que poseemos con el FMI, en cuanto a los impuestos (a la renta agropecuaria y generalización del IVA, básicamente), sin embargo llama la atención la poca o casi nula mención a la calidad del gasto público, cada vez se recauda más y cada vez se gasta más y peor”, aseveró.
Acotó que de nada servirá que se hable de reforma tributaria, o creación de impuestos si no se “tranca” definitivamente la tornera del gasto público rígido, que solo alimenta y potencia cada año el gigantismo estatal y solo provee ineficiencia y servicios públicos básicos de pésima calidad.
Cabe recordar que el FMI considera, entre otras cosas, que la reducción del número de exenciones del impuesto al valor agregado (IVA) es un tema que deberá contemplarse en la reforma.
En ese orden, la entidad multilateral destaca que todos los productos agrícolas están exentos de IVA, que aporta casi la mitad del total de ingresos fiscales. |