La economía nacional sigue siendo vulnerable a las variaciones de precios de materias primas, los shocks relacionados con el clima y los riesgos financieros vinculados con el alto nivel de dolarización y las operaciones de las cooperativas de ahorro y crédito, destaca el FMI.
Estos aspectos indican la necesidad de seguir avanzando en la aplicación del ambicioso programa de reformas institucionales y la diversificación de las exportaciones, con la asistencia técnica del FMI, según sea necesario, añade.
Cabe recordar que las instituciones públicas del país se siguen caracterizando por su ineficiencia, porque siguen en manos de políticos sin capacidad de gerenciamiento y un alto grado de corrupción.
En un reciente informe, los directores del Fondo enfatizaron la importancia de las reformas fiscales, orientadas a incrementar la recaudación impositiva, fortalecer la gestión fiscal y reducir los riesgos fiscales.
En este punto, es oportuno señalar que el impuesto a la renta personal (IRP) sigue con un futuro incierto, teniendo en cuenta que podría ser postergado nuevamente por tres años luego de una media sanción en la Cámara de Senadores. La decisión ahora queda en manos de los diputados. PIB real del 6%
Por otro lado, en 2010 se prevé que la orientación prudente de las políticas de demanda, así como la recuperación mundial y las condiciones climáticas favorables contribuyan a lograr un crecimiento del PIB real del 6% en nuestro país, agrega el FMI.
El repunte proyectado de la producción agrícola y la aceleración esperada en el crecimiento de los principales socios comerciales impulsarán las exportaciones y la demanda privada. Se prevé que estas tendencias, junto con el aumento de los precios internacionales de las materias primas, impulsarán la inflación y ampliarán moderadamente el déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos.
Reservas en alza
De mantenerse las entradas netas de capital, las reservas internacionales netas ascenderían hasta los US$ 4.100 millones en 2010. Esos recursos hoy totalizan US$ 3.855 millones. Además, se prevé que el saldo global del gobierno central se mantendrá en equilibrio, mientras que el Banco Central tiene la intención de retirar el exceso de liquidez del sistema bancario, según vaya siendo necesario, con el objetivo de limitar la inflación a un nivel máximo del 5%. Un menor apetito de los bancos por los instrumentos de regulación monetaria en las últimas colocaciones del BCP marca una señal de reducción de la liquidez existente en el sistema.v |