La multinacional Monsanto sostiene que los productores sojeros pueden ahorrar 250 millones de dólares anuales, por la utilización de la biotecnología agrícola, que representa actualmente el incremento de la productividad en un 10% y la economización de recursos por la compra de insecticidas. Así sostuvo Pablo de Lafuente, gerente general de Monsanto Paraguay.
El alto funcionario de la compañía a nivel local sostuvo que de acuerdo a este cálculo, la producción de soja puede experimentar un incremento de 1,25 millones de toneladas anuales, sumado al ahorro de 250 millones de dólares, que representa la no utilización de 2 millones de litros de insecticidas. Agregó que este producto que ofrece Monsanto es el que demanda el mercado internacional, por ende Paraguay puede ingresar a mercados que hoy en día tiene inhabilitado. “Lo que tenemos como expectativa es la de incrementar un 10% los rendimientos en soja y una mejor calidad de grano en maíz, más un ahorro de insecticidas, de hasta 2 millones de litros, ese producto que nos abre mercados que hoy en día son difíciles para el productor paraguayo acceder. Cuando sumamos eso, encontramos en término de productividad de 1,250 millones de toneladas más y unos 250 millones de dólares de ahorro por año”, destacó.
Según el directivo de la multinacional, estos cálculos se realizaron en base un gran porcentaje de productores, que no incluyen al total de la población de agricultores.
REZAGADO
Actualmente, por ideologías practicadas en algunas instituciones como la Secretaría del Ambiente (Seam), Paraguay está quedando rezagado en el avance de la investigación para el desarrollo de nuevas variedades de rubros agrícolas. “Es lamentable que hasta el momento no podamos lograr esto, porque la tecnología ya existe, es cuestión de adaptarla nada más al mercado”, destacó. El ministro de Agricultura y Ganadería, Enzo Cardozo, participó en la inauguración del local oficial de Monsanto en Paraguay, hecho que generó un aliento en los inversionistas para la habilitación de los ensayos de maíz transgénicos (Organismos Genéticamente Modificados), pero hasta el momento, en los papeles no se siente esa voluntad política del titular de la cartera agraria. Monsanto desembarcó oficialmente en el país, habilitando su local en Asunción, razón que representa la firma intención de la multinacional se seguir apostando a Paraguay, para el desembolso de grandes inversiones en el sector productivo.
“Ambientalismo frena inversiones”
Técnicos del sector público y privado debatieron sobre varios puntos que hacen a la producción agrícola.
El Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agroalimentario y Agroindustrial del Cono Sur (Procisur) determinó en un informe que el ambientalismo extremo, que se caracteriza por la priorización exagerada de las políticas ambientales y sociales, genera un desbalance que va en detrimento de las inversiones en el sector agrícola.
Víctor Santander, investigador de la Dirección de Investigación Agrícola (DIA), dependiente del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), presentó en nombre de Procisur el informe de una mesa de trabajo, en el que se expresa que el ambientalismo extremo frena totalmente las inversiones en el sector productivo. Agregó que igualmente genera poca integración en la investigación agrícola y estancamiento de los niveles de producción. Igualmente, expresa que esta situación genera una pérdida de fortaleza como proveedor de alimentos. En este sector se puede precisar que la demanda de tecnología será esencialmente para aplicaciones socioambientales, lo que significa un cambio de dirección de las prioridades de investigación en la región. Destacan en el informe que se omite totalmente que la solución a los problemas ambientales requiere un fuerte componente científico y tecnológico |