La empresaria Liz Grütter admitió, en contacto con Carlos Martini por radio Cáritas, que obtiene un precio preferencial de 10% menos con respecto a los vendedores minoristas. Esto le brinda una ventaja con sus competidores, porque si bien compra como mayoristas también es minorista.
Sin embargo, sostuvo que esa diferencia de precios que le dan es en compensación por algunas condiciones que Casa Grütter les facilita y que nunca han expuesto, como el volumen de compra elevado; el pago fiel en fecha; no exigir acuerdos comerciales que le reditúen retorno; ni tampoco exigir la presencia de promotores para cargar las góndolas, que queda a cargo de los empleados de Casa Grütter. "Para el proveedor eso es plata y no tiene que gastar en eso en mi punto de venta, y me da mejores precios. Esos mejores precios los transferimos al cliente. No vemos el crimen en eso. Si estoy en mejores condiciones de conseguir mejores precios para mis clientes, no veo que tenga nada de malo", sostuvo.
En cuanto a la posible solución del conflicto con sus proveedores, comentó que los mismos ya empezaron a aumentar sus precios y en vez de aguantar, van retrocediendo, ya que hay proveedores que están cambiando su lista de precios, pues para que Casa Grütter tenga el precio sugerido han optado por venderle más caro y solucionan el problema de la presión que tienen con los otros grandes compradores. "La hacen fácil ellos. Pero insisto en que nosotros vendemos tanto a mayoristas como minoristas, y creo que es una estrategia comercial de cada empresa. No somos los únicos", dijo.
|