Petropar y PDVSA de Venezuela acordaron un nuevo sistema de fijación de precio del gasoíl, que puede prestarse a la corrupción. Anteriormente consideraban la cotización del día de carga, y ahora el promedio de la quincena. Se trata de un cambio sustancial que daría luz verde a sobrefacturaciones. Consiste en un antiguo recurso bastante conocido en la empresa petrolera estatal de nuestro país, que posibilita arteras maniobras para inflar los precios al usar la media más alta. La cláusula se manejó en secreto, y el que perderá será el Estado paraguayo.
Petropar y PDVSA acordaron en el nuevo contrato que firmaron un cambio sustancial en la fijación del precio del gasoíl, lo que abre una brecha a la corrupción y sobrefacturaciones. Antes consideraban la cotización internacional del día de carga y ahora el promedio de la quincena. Este viejo truco conocido en la estatal permite maniobras para inflar precios al usar la media más alta.
Petropar y Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) volvieron a urdir en secreto una cláusula que perjudica a las arcas del Estado paraguayo, al modificar extrañamente el sistema de fijación del precio para la adquisición del gasoíl, que importamos en un 70% del consumo nacional de Venezuela.
Esta trama se evidenció en el nuevo contrato firmado recientemente entre ambas petroleras estatales, cuyo periodo de vigencia rige desde el 1 de marzo al 30 de junio de 2010, tanto para la provisión de gasoíl como para el servicio de flete, este último violando hasta el Acuerdo Energético de Caracas que regla las operaciones entre ambas empresas estatales.
El nuevo mecanismo de fijación del precio consensuado trata de un sistema pergeñado para el robo, ya que permite un mayor margen de días para la maniobrabilidad de los precios a utilizar en el promedio a pagar, según el comportamiento internacional de los derivados de petróleo.
El sistema que venía rigiendo consistía en la utilización del promedio del día del conocimiento de embarque, que es lo normal. Es decir, se carga efectivamente un día determinado y el precio de referencia internacional utilizado es el promedio de la cotización del día de la carga del combustible, del día anterior y del día posterior, lo que no generaba mayores posibilidades para la especulación en el precio, ya que solo se utilizaban tres días como referencia.
Sin embargo, a partir del nuevo contrato establecieron el promedio de la quincena de la carga, un viejo truco conocido en Petropar para utilizar siempre los valores más altos. Es decir, como la proveedora puede conocer la proyección de la cotización internacional mediante las pantallas de internet, entonces puede maniobrar los días de las nominaciones, retrasar si no le conviene o adelantar en caso contrario. Con este sistema se perpetraron en Petropar los más grandes robos en la historia del ente, que quedaron en la total impunidad.
Por si todo esto fuera poco, también se le permite a PDVSA que elija la quincena que más le convenga, de acuerdo a otra maniobra a través de la cual, si por alguna razón no cumple con la nominación en fecha (que puede ser intencional), luego tiene la opción de elegir el precio de la quincena que más le favorezca, entre la fecha en que originalmente debía realizar las nominaciones y aquella en la que efectivamente se cargó el gasoíl. Estas cláusulas no condicen con las prácticas usuales del comercio internacional en este rubro.
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