Hace cuatro meses el Incoop hizo una fiscalización en la Cooperativa San Cristóbal, que resultó negativa para los directivos, motivando en consecuencia la apertura de un sumario por presuntas irregularidades. La denunciante no ha podido acceder hasta hoy a los detalles del caso a pesar de las múltiples gestiones ante diversas instancias.
El Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop) se ha hecho cómplice de los directivos de San Cristóbal al negar una vez más a la denunciante la entrega de los resultados de la fiscalización que se hizo en octubre pasado en dicha entidad.
Así se deduce de una nota fechada el 10 de febrero, pero entregada ayer con la firma de Pedro Loblein, presidente interino del Incoop, y en la que se responde a la petición de la dirigente Irene Vargas, miembro suplente del Consejo de Administración de San Cristóbal.
Loblein argumenta en la carta, al negar la entrega de lo requerido por la recurrente, que “la Cooperativa de referencia ya dispuso la entrega del documento”.
El citado directivo del Incoop escribió esto pese a que ya sabía que ciertamente el titular de San Cristóbal, Juan Carlos Ozorio, y la secretaria del Consejo, Myriam Villalba de Mora, habían ofrecido ceder los resultados de la fiscalización, pero bajo una condición inaceptable para la denunciante: la “previa suscripción de un acuerdo de confidencialidad”.
El mensaje, tanto del Incoop como de la Cooperativa, es muy claro, según consideró la recurrente, pues lo que se entiende es que pese a que se denuncie y se comprueben las irregularidades hay que callar, guardar o tapar y en ningún caso debe llegar a la opinión pública.
Rechazó el condicionamiento
Irene Vargas había rechazado el condicionamiento que pretendió imponerle el Consejo de Administración de su cooperativa, a la que dirigió para ello una nota el 28 de enero último, advirtiendo que la exigencia de “acordar” un pacto de silencio sobre el documento apuntaba a cortar el derecho constitucional a la libre expresión y la libertad de prensa (Art. 26).
Los resultados de la fiscalización ya estaban listos por lo menos al 19 de noviembre de 2009, pero fue enviado recién el 30 de noviembre a la cooperativa, exactamente dos días después de una asamblea extraordinaria en la que se criticó duramente a la denunciante y en la que el documento debería haber sido leído si el Incoop lo enviaba 10 días antes.
El sumario sigue
El sumario iniciado en diciembre tras la fiscalización aún continúa y finalizará “en breve”, según afirmó el presidente del Incoop, Antonio Ortiz Guanes, sin dar fecha posible de la presentación de los resultados.
Algunos socios temen que una vez más se esté esperando que pase la próxima asamblea, esta vez ordinaria, que debe realizarse a mediados de marzo próximo, para después dar a conocer los resultados.
La denuncia habla de descuentos presuntamente irregulares de dietas a favor de una “Aso” fantasma de directivos y de una acefalía en la cooperativa a raíz de un viaje que siete directivos hicieron a países del Caribe. |