Pequeñas cooperativas del interior recuperaron su producción y empiezan a planificar proyectos gracias al apoyo de la Agencia de Cooperación del Gobierno de Japón (JICA). La Cooperativa Tavapy II de Itapúa volvió a trabajar con su secadora de yerba y en la última zafra obtuvo una ganancia neta de G. 11 millones.
MARIA AUXILIADORA, Itapúa (Aldo Benítez, enviado especial). Los pequeños cooperativistas de las regiones de Alto Paraná y de Itapúa vuelven a creer en el trabajo. Desde la aparición del proyecto de “Fortalecimiento de Pequeñas Cooperativas”, financiado por la JICA, varias entidades del interior han empezado a reorganizarse, según confirmaron los directivos de las cooperativas que están dentro del programa.
El citado proyecto cuenta con el apoyo de la Federación de Cooperativas de la Producción (Fecoprod) y del Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop).
Una de las entidades beneficiadas es Tavapy II, del distrito de María Auxiliadora. La citada institución había dejado de figurar como cooperativa, ya que registraba apenas 14 socios. Un número inferior a los 20 asociados mínimos exige la Fecoprod para figurar como miembro de la misma.
El ingeniero Oscar Benítez, coordinador de este programa, explicó que el proyecto consiste en una alianza estratégica entre las grandes cooperativas de producción con las pequeñas, con el objetivo que las mismas vayan aprendiendo principalmente la gestión administrativa que tienen que tener.
Autoridades de Tavapy II comentaron que se empezó con la recuperación de la secadora de yerba mate. La máquina quedó inutilizada por un incendio en el 2006, lo que dejó sin trabajo a todos los asociados. Sin embargo, gracias al proyecto, la Cooperativa Yguazú Ltda. otorgó un crédito de 25 millones para poder levantar la máquina.
En la última zafra, los asociados tuvieron una producción de unos 380 kilos de yerba preparados para su industrialización, lo que dejó una ganancia de G. 11 millones a la entidad. En forma directa, la secadora genera trabajo para seis personas, pero la materia prima traen de las parcelas de los propios socios, quienes tienen en el cultivo de yerba, otra alternativa de producción.
Explicaron que la ganancia obtenida invertirán para el capital operativo de la cooperativa. |