Directivos y asesores de la Cooperativa Militar dijeron que están en comunicación permanente en el sector para defender la autonomía de las mutuales y aunque están conformes con el Incoop, creen que debe ser mejorado. Las cooperativas prefieren mantenerse bajo la supervisión del Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop) y están alertas ante la posibilidad de una supervisión más directa del Estado, dijeron a nuestro diario el presidente y vicepresidente de la Cooperativa de las Fuerzas Armadas de la Nación (Cofan), Enrique Ojeda Franco y Rumedio Benítez, respectivamente.
En el mismo sentido se pronunció el consultor Max Jorge Fisch, asesor de varias mutuales, entre ellas la Cofan, quien sostuvo que una participación de funcionarios estatales solo puede empeorar la fiscalización en el cooperativismo. Ojeda reconoció que hay temor a una mayor participación, ya sea de Hacienda o del Banco Central en los controles de las cuentas cooperativas. “De hecho estamos alertas siempre”, acotó al explicar que han mejorado y saneado el Cofan con el control y la regulación del Incoop, por lo que afirma que todo pasa por adecuarse a los procedimientos previstos y por hacer las cosas como deben ser.
Benítez, por su parte, detalló que las cooperativas están en permanente contacto, porque saben que lo principal en este caso es que se apoyen todos entre sí.
Déficit del Incoop
Aunque Fisch sostuvo que va a ser peor si se tiene un representante del Estado en el Incoop, admite que hay ciertos déficit que deberían superarse en dicha entidad, para lo cual sugirió que el presidente del citado Instituto sea “un técnico nombrado por el Poder Ejecutivo, y los otros cuatro miembros que sigan siendo representantes de sus respectivos sectores cooperativos”.
Alegó que si se meten por ejemplo representantes de los ministerios de Hacienda, Industria y Comercio y de Agricultura y Ganadería, “van a comenzar a llevar a sus recomendados, a cobrar dietas exorbitantes, como todo funcionario público”.
Preguntado si la defensa de la autonomía cooperativa es suficiente para garantizar casi los 1.000 millones de dólares que hay en materia de ahorro en el sector, dijo que en primer lugar la autonomía está consagrada en la Constitución, y que en segundo lugar nadie puede asegurar que con una supervisión del Banco Central las garantías aumentarán.
“¿Qué garantía puede dar una fiscalización del Banco Central, por ejemplo, si ellos no vieron nada cuando quebraron los bancos. Hasta ahora no quebró ninguna cooperativa de ahorro y crédito fuerte, sí algunas pequeñas, y eso es natural, porque van a ir desapareciendo las pequeñas cooperativas”, dijo el consultor.
Fisch cree que con un poco más de capacitación, los técnicos del Incoop llegarán a tener la misma capacidad que los del BCP, pues ya cuentan con niveles académicos similares y la misma formación en riesgo financiero. Insistió en que los funcionarios públicos tienen varios vicios, como el de dejar de mirar o no ver las cosas que están mal.
Previsión ante crisis
Cuando se le hizo notar a Fisch que no puede comparar lo que pasó con la crisis bancaria entre 1995 y 2002, ya que el auge y el crecimiento de las cooperativas en cuanto a volumen de dinero manejado se dio principalmente en los últimos años, admitió que en las previsiones de riesgo del Incoop aún faltan algunas cosas.
“Cierto, hay que formar la central de riesgo y los fondos de garantías, pero le puedo asegurar que las cooperativas tienen una fortaleza frente a los bancos, y es que trabajan con ahorros a plazos fijos y corridas no puede haber. Casi imperceptibles pueden ser las corridas en una cooperativa”, afirmó.
Preguntado si la politización de los movimientos no es un peligro a la estabilidad de las cooperativas, Fisch apuntó que no, porque supuestamente el que hace las cosas mal en el sector cooperativo es apartado. |