Las cooperativas están hace tiempo a la defensiva ante la idea del Gobierno de fiscalizar el ámbito mutual para controlar el gran volumen de dinero que manejan. Sin embargo, han atemperado aquella actitud y hoy están dispuestas –según el Incoop– a discutir con el Estado las orientaciones para el sector.
La presión de las autoridades económicas por imponer una mayor fiscalización financiera sobre las cooperativas ha comenzado a dar resultados a juzgar por la nueva actitud asumida por el Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop), que aunque es un órgano estatal, sus directivos son electos por las entidades mutuales.
Preguntado al respecto, el presidente del Incoop, el Ing. Antonio Ortiz Guanes, dijo a ABC que ellos están mentalizados de que necesitan insertarse en los delineamientos económicos y financieros del Estado, y que están a la espera de una conversación con las autoridades a fin de analizar las instrucciones que puedan tener.
La intención del Gobierno, según una reciente explicación del ministro de Hacienda, Dionisio Borda, es tratar el tema de las cooperativas dentro del Plan Estratégico y Social (PEES), donde también figuran como objetivos de mayor control el servicio financiero público (BNF, CAH, AFD y otros), el mercado de capitales y el seguro social.
“Nosotros estamos dispuestos a participar (...), seguir la planificación que ellos definan”, dijo Ortiz Guanes al respecto, enfatizando que el cooperativismo no está negado a participar del diseño de la política económica nacional.
También aclaró que institucionalmente, la situación del Incoop es más comprometida aún, pues “como ente del Estado estamos sometidos a lo que determine el Gobierno en materia de política monetaria, política de créditos y otras políticas determinadas por el Equipo Económico Nacional”.
Sin embargo, por otro lado defendió que las acciones que determine el Gobierno se apliquen a las cooperativas a través del Incoop, como mandan las leyes, lo que vaticina que podría haber choques si Borda quiere recurrir a la Superintendencia de Bancos u otros órganos similares para fiscalizar las cuentas del sector.
No son financieras
En una reciente exposición, el titular del Incoop admitió que la gente tiene razón al decir que las cooperativas han crecido mucho en cuanto al volumen de activos, ahorros y créditos, pero rechazó que por eso deban ser consideradas de la misma categoría que las financieras y los bancos.
“No son bancos ni financieras, porque su capital lo aportan sus socios que necesitan de sus servicios y los servicios solamente lo reciben los socios, no terceros”, argumentó.
Las estadísticas indican que con US$ 910 millones en créditos otorgados en 2008, las cooperativas tienen el 24% del mercado, triplicando las operaciones de las financieras y situándose en un tercio de los préstamos que mueven los bancos. |