El impuesto a la renta personal es un impuesto justo, porque pagan los que más tienen; además de ser el más barato, ya que en realidad no se llegaría a pagar si se deducen “todos los gastos”, afirmó ayer el empresario industrial del sector domisanitario Ing. Francisco Cosp. Dijo que él será un “fiel contribuyente”.
El Ing. Cosp manifestó que el objetivo de este impuesto no es recaudar, sino que los obligados a pagar se convertirán “en solicitantes celosos” de facturas legales, y esa será la gran masa de contribuyentes que dará recursos al Estado. “Yo les recuerdo a los parlamentarios que son nuestros representantes, y que deben votar (la no postergación) no a nivel personal, ni mirando sus intereses, sino por el bien de los ciudadanos que los hemos elegido que queremos caminar hacia un país diferente, con más equidad, justicia social y transparencia, que hace tanto reclamamos”, expresó.
Añadió que el IRP es un impuesto que necesitamos para poner fin a la corrupción, a las dobles contabilidades, a la evasión, a la venta en negro, al contrabando, etc. “Y les recuerdo a los empresarios que este tributo surge dentro de un paquete que contiene la reducción al 10% del impuesto a la renta a las empresas, contra el 30% que antes pagaban. Esto ya está en vigencia”, acotó.
Agregó que la Ley 2421/04 “ha sido generosa” y beneficiosa para la inversión, y que ahora falta la otra parte del paquete, el IRP, para que crezca la masa de aportantes y se incrementen los ingresos para que el Estado pueda invertir en el crecimiento del país. “Basta de excusas; este es un impuesto cuya vigencia plena urge, que la patria necesita para dar el paso hacia la honestidad”, subrayó Cosp.
CAP apoya, pero...
Por su arte, la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP) cree que el IRP será de gran ayuda para formalizar la economía, puesto que tiene como objetivo principal que los contribuyentes incluidos en el mismo exijan los comprobantes legales de compras, pero exige mejorar la calidad del gasto y de los servicios que se siguen recibiendo de parte del Estado. “Algunos funcionarios públicos están convencidos de que los impuestos o tasas son ‘concesiones divinas’ al Estado o gobierno de turno. En realidad, son consecuencia de un pacto social, donde el ciudadano, entre otras cosas, acepta pagarlos para recibir servicios básicos relacionados a la seguridad, a la salud pública, a las infraestructuras, a la educación, justicia, entre otros”, expresó su titular, Carlos Jorge Biedermann.
Añadió que lo que molesta a la ciudadanía es la creencia interesada y equivocada de parte de algunos funcionarios públicos de que el Estado son ellos y que pueden disponer de los recursos como quieran, siendo que el Estado está constituido por la ciudadanía que, a través de los votos, elige a sus representantes para administrar correctamente los recursos aportados por medio de los impuestos. “La recaudación lograda debe ser bien utilizada, el gasto público debe ser inteligente y debe justificarse por medio de servicios públicos de calidad, y los contribuyentes deben ser bien tratados”, insistió. |