A iniciativa de EE.UU. y el G-20, el FMI proveerá una línea de crédito concesional adicional por US$ 6.000 millones para los países más pobres.
El objetivo de la medida es aliviar los requerimientos de financiamientos que estos países han tenido luego de haber abierto más sus economías al comercio internacional e integrado por medio de la globalización.
La información surgió en Washington durante la reunión semestral del FMI y el Banco Mundial que concluyó ayer en la capital estadounidense, con la participación de representantes del Ministerio de Hacienda y del Banco Central de nuestro país.
Técnicos compatriotas informaron que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, tuvo una participación sumamente auspiciosa en los encuentros realizados. En primer lugar, y en representación de la economía más grande del mundo, manifestó la responsabilidad de EE.UU. en la coyuntura actual. En este sentido, transmitió al auditorio que llevó de parte del mismo presidente norteamericano, Barack Obama, un mensaje de apoyo a los organismos internacionales de que el Gobierno estadounidense va a formar parte de la solución de esta crisis con el compromiso de aportar recursos a estos organismos multilaterales.
Percepción
El presente foro de reuniones de líderes económicos mundiales sirvió para que cada país difundiera sus percepciones de la situación económica internacional, así como puntualizar las acciones que están llevando a cabo para enfrentar la crisis.
En ese contexto, el representante de China mencionó que “las políticas implementadas fueron bien tomadas por la economía y que la misma ya está reaccionando a estos impulsos. Igualmente, reconoció que la demanda mundial todavía está deprimida, la capacidad instalada sigue ociosa y el Gobierno registra caída en los ingresos.
Por otro lado, China firmó acuerdos de Swaps de monedas con otros bancos centrales, por un monto de 650.000 millones de yuanes. Uno de estos acuerdos fue firmado con la Argentina, según explicaron. |