Asamblea conjunta estudió alternativas para minimizar el aumento de la pobreza. WASHINGTON. AFP.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) debatían el domingo sobre las formas de ayudar a los países en desarrollo, golpeados con dureza por la crisis económica mundial, durante su último día de reuniones semestrales en Washington.
La crisis económica internacional podría ocasionar que 90 millones más de personas pasen a la extrema pobreza este año, mientras que las personas en las peores condiciones podrían alcanzar los 1.000 millones, según un informe de las dos instituciones hermanas difundido el viernes.
“Una de las principales prioridades debe ser apoyar a los países más pobres”, indicó el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, al comité de desarrollo conjunto del FMI y el BM.
Geithner alentó al BM a que “continúe explorando políticas flexibles, como avales, para hallar capital público y privado para hacer frente a las necesidades de desarrollo”, dejando entrever que no puede contar solo con el financiamiento de sus países miembros.
En los EEUU, el gobierno de Barack Obama se enfrenta en sus cien días a grandes desafíos, pese a las importantes medidas ya adoptadas, sacar a la economía estadounidense de una crisis inédita desde hace sesenta años. Obama se comprometió a bajar los impuestos de manera permanente al 95% de los estadounidenses y las actuales deducciones son sólo temporales.
También prometió ampliar la cobertura médica a los 46 millones de estadounidenses que carecen de ella. Todo un reto en plena explosión del déficit presupuestario y con el aumento de los trabajadores que pierden sus empleos y se quedan sin seguro social. |