Ofrece infraestructura y orientación a las iniciativas de egresados y particulares, por espacio de dos años hasta que superen la etapa difícil. Se inició hace siete años en la Facultad Politécnica pero desde el año pasado depende directamente del Rectorado de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y funciona en su sede, en el campus de San Lorenzo.
Actualmente acompaña a cuatro empresas en etapa de preincubación, de las cuales tres (estrategias –soluciones web-, TeleSig –prestadora de servicios de cartografía, teledección y sistemas de información geográfica- y EcoPlacas –placas-) se encuentran finalizando esta etapa y una cuarta, que es una prestadora de servicios de mantenimiento preventivo y correctivo de equipos médicos, que se está iniciando.
Ana Luba Yakusik, gerente de Incuna, explicó que este emprendimiento nació de la necesidad de contar con un sistema de apoyo integral a los emprendedores –en principio solo universitarios y ahora todo tipo de emprendedores-, interesados en implementar sus proyectos de empresa y para brindarles todo el soporte necesario, para creación y para consolidación de sus empresas.
“Hoy día los estudiantes universitarios terminan sus carreras y piensan en qué o dónde van a trabajar, entonces, para ello está la Incuna, para ayudarles a emprender y concretar sus empresas”, indicó.
Informó que está dirigido a los profesores, egresados, estudiantes universitarios y otras personas que no están en la comunidad universitaria, pero con alguna idea de negocios innovador y tecnológico, por sobre todo.
Etapas
Mencionó que son tres etapas por las que debe pasar una idea de negocio: se inicia con la capacitación de los emprendedores, que puede ser concurso de ideas de negocios (que acaba de iniciar), cursos de ideas de negocios o laboratorio empresarial, que pueden desarrollar en la Facultad Politécnica; la etapa de preincubación (de seis meses) y la incubación, que dura aproximadamente dos años.
Diego Ocampos, gerente del Programa de Emprendedores, dijo que el proceso de selección se realiza sobre la base de criterios ya establecidos (respeto o promoción al medio ambiente; responsabilidad social, sustitución de importación; propiciar o potenciar cadenas productivas nacionales; incorporación de algunas de las áreas de trabajo de la UNA como Química, Ciencias Agrarias, Electrónica, Electromecánica, etc.; capacidad de llevar adelante el proyecto en la etapa inicial de formación; tecnología innovadora).
Explicó que la etapa crítica o “valle de la muerte” es la de formación, los tres primeros años del proyecto empresarial, cuando se tiene que diseñar, buscar mercado. “Es ahí donde tener un apoyo para poder subsistir”.
Indicó que la Incuna les brinda el soporte técnico, administrativo, legal, contable, packaging, etc. “Después ya puede salir al mercado con el mínimo riesgo de que quiebren. Acá no se garantiza el éxito, pero sí se minimiza el riesgo del fracaso”.
Ofrecen espacio físico, una oficina con dos gavetas, un escritorio, sillas, equipos de teléfono, acceso a internet, sala de reuniones, recepción, un espacio en donde los emprendedores puedan usar la computadora con internet para preparar sus planes de negocio, etc.
Encuentros
Ocampos comentó que también realizan encuentros con otros emprendedores: en octubre del año pasado hicieron la primera rueda de negocios con Incupar (Asociación Paraguaya de Incubadora de Empresas) y Repabi (Red Paraguaya, Argentina y Brasilera de Incubadora de Empresas), dentro del 4º. Foro de Emprendedorismo Universitario; y en julio participarán de la primera reunión de la Repabi y la Semana de la Innovación, de la Universidad del Litoral, en Santa Fe, Argentina. “Todo eso hace que se fogueen como empresarios”.
Adalberto Oviedo, jefe de División Técnica de la Incuna, acotó que la política de la UNA también es la de formar a profesionales no dependientes. En ese sentido, brinda herramientas para que cree su propia empresa, insertando la cultura emprendedora, proceso que inició la Facultad Politécnica. “La idea es insertar también como una materia curricular el plan de negocios en las diferentes carreras”, culminó.
Los interesados en contactar con la Incuna pueden llamar al 585540/42 interno 154 o enviar un e-mail a info@incuna.una.py o visitar la web www.incuna.una.py
Fue una tabla de salvación - LILIAN DEMATTEI, WESTRATEGIAS
La joven emprendedora contó que su empresa de soluciones web se inició hace unos años, pero quedó atrapada en el “valle de la muerte”, por lo cual recurrieron a la incubadora de empresas, en donde están recibiendo los soportes necesarios para fortalecer la parte de conocimiento de lo que se quiere ofrecer al cliente y todo el know how.
“Generalmente uno como técnico no maneja los conceptos administrativos de una empresa”, comentó.
Contó que su empresa prepara estrategias web, soluciones web y multimedios (apoyo de gestión, diseños web, soluciones e-learning, etc.).
Dijo que tratan de que al cliente le cueste menos, tratando de abaratar los costos de licencias. Venden servicios, no así las licencias, que son gratuitas para los clientes.
“Queremos consolidarnos” - VÍCTOR ZENA, EMPRENDEDOR
“Lo que pretendemos es consolidar una empresa que se encargue del desarrollo de equipos biomédicos o elementos que ayuden a diagnosticar un equipo biomédico que está fuera de nuestro alcance. Es decir, podemos desarrollar equipos más sencillos y que sean fáciles de utilizar por técnicos y también brindar servicios para tratar de superar ese valle de la muerte”, comentó el ingeniero Víctor Zena, que junto con Andrés Larroza, está comenzando la etapa de preincubación.
Mencionó que uno de los equipos que ya comenzaron a desarrollar (iniciado con el Grupo de Investigación en Electrónica y Mecatrónica -Giem- de la Politécnica-UNA) es un monitor electrocardiográfico ambulatorio o monitor “Holter”, capaz de monitorear la actividad eléctrica del corazón por 24 horas para su posterior análisis médico. |