El Poder Ejecutivo presentó ayer oficialmente su “plan anticrisis” tras las críticas lanzadas desde los sectores privado y parlamentario sobre la ausencia de proyectos para mitigar los efectos de la crisis mundial. Además, inició un intenso lobby para su aprobación en el Congreso.
El anunció se hizo en el Palacio de Gobierno con presencia del presidente de la República, Fernando Lugo; el ministro de Hacienda, Dionisio Borda; y el titular del Banco Central del Paraguay (BCP), Jorge Corvalán.
El ministro Borda informó que remitirán entre marzo y abril para su estudio en el Congreso un préstamo de contingencia de 300 millones de dólares, a fin de enfrentar más holgadamente la crisis. Esto sumado a los 36 millones de dólares a ser remitidos en febrero y los créditos por 105 millones de dólares que ya están en estudio desde el año pasado.
Además destinarán 50 millones de dólares para el sector productivo a través de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD).
Borda significó que el Gobierno pondrá énfasis en obras públicas y construcción de viviendas populares para generar mano de obra.
Adelantó que pedirán en abril una ampliación presupuestaria para aumentar la transferencia condicionada a 120.000 familias en extrema pobreza (presupuesto contempla hasta 76.000).
El presidente Lugo expresó que la línea de crédito habilitada a través de la AFD será para el financiamiento de la cosecha que se está iniciando. “Estos fondos permitirán complementar los recursos asignados por el sector privado, de tal manera que por falta de financiamiento no se deje de levantar oportunamente la cosecha”, manifestó el mandatario.
El plan tiene cuatro etapas, según indicó el ministro Borda. La primera, han sido las medidas tomadas a nivel monetario de dotar de suficiente liquidez al sistema, para evitar una eventual corrida y facilitar el crédito para el sector productivo.
Una segunda se refiere al presupuesto, en el cual se puso mucho énfasis en la generación de empleo a través de obras públicas y viviendas.
Borda mencionó además como una tercera fase del plan, los 50 millones de dólares que el Gobierno destinará a la AFD para que la misma coloque en el mercado bancario destinado a créditos para la producción.
Indicó que la cuarta fase del programa se refiere a las medidas adicionales que el Ejecutivo está pidiendo al Parlamento, en el sentido de que se dé un tratamiento de urgencia a los proyectos que ya están en estudio y las que enviará. “Ni bien se inicie el periodo de sesiones, le pedimos que realicen un tratamiento de urgencia y nos oxigene con estos proyectos que son de extrema importancia”, refirió Borda. |