“El que reparte se queda con la mejor parte” es la frase que resume la decisión tomada por el Ministerio de Hacienda en materia de aumento salarial para funcionarios, a ser otorgado en el próximo año.
El ministro de Hacienda, César Barreto, reconoció ayer que en el proyecto de presupuesto 2008 de la institución se incluyó un incremento de 23% para los funcionarios, en tanto que para el personal de las demás entidades la suba es 10%.
Según Barreto, a este porcentaje se llega con el aumento del 10% más la recategorización salarial al cual accederán los empleados de Hacienda, como parte de un acuerdo logrado en junio pasado con los sindicatos para levantar la huelga general que llevaban a cabo.
Sostuvo que 23% recibirán aquellos que tienen categorías más bajas en la estructura salarial, pero que el resto recibirá 10% como el personal de las demás instituciones.
La recategorización salarial no es otra cosa que un aumento encubierto, mecanismo al cual recurren las instituciones cuando pretenden ocultar los mayores beneficios que se autoasignan.
El ministro Barreto y sus viceministros nunca informaron de este trato diferente, sino más bien insistieron siempre en que el incremento salarial del 10% era para todos.
Salió a luz, sin embargo, luego de que el diputado colorado Cándido Aguilera criticara la actitud del ministro porque este cuestionó a los parlamentarios por los incrementos aprobados en la Comisión Bicameral de Presupuesto, pero incluyó para sus funcionarios 23%.
El presupuesto para sueldo de Hacienda pasa de 49.211 millones de guaraníes vigente a 60.683 millones, lo que equivale a 11.472 millones más.
Estos aumentos, sin embargo, no son los únicos. También se prevén más fondos para bonificación, gratificación, remuneración adicional y otros gastos de personal. En servicios personales el aumento total es de 21.000 millones de guaraníes.
Barreto argumentó que lo enviado por el Poder Ejecutivo en el proyecto de presupuesto 2008 es la política salarial planteada y que sería importante que se respetara esto para que exista orden en la ejecución presupuestaria. |