La Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco) reclama al Gobierno la inmediata puesta en marcha de un plan anticrisis capaz de aliviar los graves efectos de la crisis financiera internacional, afirmó su titular de turno, por el comercio, Ing. Max Haber. Advirtió que está comenzando a alarmar al empresariado la aparente lentitud del sector oficial.
Preguntado sobre plazos, teniendo en cuenta la aparente lentitud del Gobierno en adoptar medidas, respondió: “Tiene que ser inmediato, a más tardar en febrero. Estamos esperando la convocatoria anunciada por el propio Presidente de la República (a través del jefe de gabinete, Miguel López Perito) a un diálogo amplio, máxime cuando importantes sectores económicos van a sufrir fuertes retracciones ya durante este año”.
Sobre el punto añadió que el Gobierno tendría que propiciar una mesa en la que se puedan sentar exponentes de la sociedad civil, el empresariado y el Estado (Ejecutivo y Legislativo) para ver qué es lo que se puede hacer y de forma urgente. En nuestra opinión, una ley de excepción es necesaria, que pueda prever la suspensión temporal de ciertas medidas, decretos y hasta impuestos, destinada a una reactivación urgente en la economía nacional.
El dirigente empresarial manifestó que preocupa la situación, considerando que la propuesta del Ministerio de Hacienda tiene que ser aprobada primeramente por ambas cámaras del Congreso nacional para luego pasar al Ejecutivo; y hasta que los organismos multilaterales comiencen a remesar los recursos financieros pasará un buen tiempo. “Nosotros entendemos que hasta debiera convocarse a sesiones extraordinarias del Parlamento, no solamente para cuestiones netamente políticas, sino también económicas. Creemos que igualmente se debe considerar seriamente el trabajo realizado por el PNUD que se refiere a que se perderán alrededor de 180.000 empleos a raíz de la crisis, además de emular los ejemplos de Brasil, Argentina y Chile, que ya han adoptado medidas de emergencia”, enfatizó. Añadió que una de las grandes preocupaciones del sector privado es la falta de disponibilidad de dinero para obtención de créditos para la producción, la industria, el comercio y los servicios. “Obviamente, ninguna de las empresas locales es autosustentable financieramente, y tiene que recurrir a préstamos, principalmente las micro y pequeñas empresas, que son las que van a sufrir todavía más. Se puede también propiciar un proyecto de repatriación de capitales paraguayos del extranjero, garantizándoles una cobertura legal suficiente”, dijo.
Agregó que del abanico de decisiones que el Gobierno tiene que tomar, prioritariamente tiene que impulsar la inversión en obras públicas, para que haya ocupación de mano de obra y también a fin de que las empresas puedan seguir manteniendo los puestos de trabajo existentes. “Hoy los sectores económicos están totalmente limitados en conseguir créditos”, subrayó. |