El BCP volvió a reforzar las medidas preventivas de supervisión de bancos y financieras. Mientras, las cooperativas de ahorro y crédito mantienen una débil regulación y supervisión, por lo que urgen acciones para garantizar la estabilidad del sistema en su conjunto, según el analista José Estigarribia.
Las nuevas medidas de supervisión y control del sistema financiero a ser desarrolladas por el Banco Central del Paraguay (BCP) son más que positivas, pero el mantenimiento de un sistema paralelo de entidades de ahorro y crédito (cooperativas), con baja regulación y casi nulo control, obliga a reforzar este sector para que las acciones encaminadas no caigan en saco roto. Así lo señaló el analista de riesgos José Félix Estigarribia.
Agregó que para el mantenimiento de la confianza en un sistema de ahorro y crédito es necesario cumplir con las promesas de control, que garanticen la seguridad de los ahorros.
No obstante, consideró que en el sector cooperativo, desde años atrás se mantienen las mismas promesas con escaso o nulo cumplimiento. Es escaso el avance de regulación y supervisión implementado por el Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop) desde su creación, insistió el analista.
Como ejemplo, recordó que hasta hoy no existe una central de riesgos crediticios que englobe a las cooperativas de ahorro y crédito, no existe un fondo que garantice la recuperación de los ahorros en caso que una entidad entre en problemas y se desconoce la situación real de las empresas cooperativas desde el inicio de la crisis global.
Medidas preventivas
Mientras tanto, desde el inicio de la crisis global, la banca matriz incrementó las medidas preventivas a fin de mantener la estabilidad y solvencia del sistema financiero y garantizar así los depósitos de los ahorristas, manifestó el analista.
Si bien su discusión llevó varios años, desde el 1 de enero último se inició la aplicación total de la Resolución Nº 1, de Clasificación de Activos, Previsionamiento de Riesgo y Cálculo de Intereses. Paralelamente, el BCP obligó a los bancos y financieras a constituir garantías generales (previsionamiento) sobre la totalidad de los créditos por el 0,25% de los mismos y hasta un 2%, por encima de lo que ya está reglamentado en la resolución Nº 1, acotó.
Además inició un proceso de control en línea (vía fibra óptica) de los balances de las entidades y modificó su cronograma de supervisión in situ, recordó Estigarribia.
Finalmente incrementó el control de las inversiones y colocaciones de depósitos en el exterior, a fin de monitorear el riesgo de las mismas, concluyó el experto. |