La economía mundial se aproximó aún más a una recesión al sumarse numerosas empresas de Europa y Asia a sus homólogas en Estados Unidos en reducir la producción y el personal, lo que intensifica la presión sobre los bancos centrales para que bajen las tasas de interés a cero.
Los sectores de manufactura y servicios en la zona del euro se contrajeron al ritmo más veloz en diez años por lo menos este mes. Japón y Singapur dijeron hoy que estaban más pesimistas sobre las perspectivas de crecimiento.
Hoy también, Toyota Motor Corp., el mayor fabricante de automóviles de Asia, dijo que reduciría su fuerza de trabajo temporal japonesa un 50 por ciento.
El peor bajón económico mundial en treinta años por lo menos tiene a los responsables de bancos centrales y políticos apresurándose a responder con reducciones de tasas de interés y programas de gastos. Es posible que hagan falta medidas más enérgicas y radicales para evitar una deflación.
“Las cosas están empeorando mucho más rápidamente de lo previsto y la caída será aún mayor”, dijo Zahra Ward-Murphy, economista mundial en Dresdner Kleinwort en Londres. |