SAN PABLO. AFP, EFE y DPA.-Las primeras medidas contra la crisis financiera internacional deberán salir en un plazo de uno a tres meses, dijo este domingo el ministro brasileño de Economía, Guido Mantega, tras una reunión de dos días del Grupo de los 20 (G-20) en Sao Pablo. “En unos 30, 60 ó 90 días debemos tener algunas soluciones para la crisis. Vamos a tener que cambiar la rueda del auto con el auto andando.
Hay muchos detalles técnicos a ser discutidos, aunque ya tenemos un modelo de lo que es necesario hacer”, dijo Mantega.
En la próxima semana grupos técnicos discutirán aspectos específicos de propuestas para que sean una especie de guía de la cumbre de presidentes y jefes de estado del G-20 convocada de urgencia para el próximo sábado en Washington, dijo Mantega.
Nada concreto
Los miembros del G-20, que nuclea a economías desarrolladas y los principales países emergentes, cerraron dos días de reuniones dispuestos a “dar todos los pasos que sean necesarios” para enfrentar la crisis, pero sin enunciar ideas concretas.
“Son materias muy complejas”, dijo Mantega. “Lo que se debe llevar a la reunión de los presidentes son sugerencias e indicaciones. De allí debe salir una pauta concreta para que las cuestiones sean profundizadas, y de allí en un plazo tener una agenda con un cronograma para tener soluciones concretas”, dijo.
Según Mantega, no se debe esperar que los presidentes se reúnan en Washington “para discutir medidas de control de derivativos o hedge funds (fondos especulativos). Ellos van a sentar las decisiones políticas para tener una acción conjunta y coordinada”.
“Estamos ante una crisis global y, por lo tanto, se requiere una respuesta global”, dijo en una rueda de prensa el secretario de Finanzas del Tesoro del Reino Unido, Stephen Timms.
La ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, declaró por su parte que “hubo una convergencia de puntos de vista sobre la respuesta” a la crisis.
Los países del G-20 consiguieron un sólido consenso para la cumbre presidencial del 15 de noviembre en Washington y contribuyeron a definir el terreno para importantes cambios regulatorios, dijo David McCormick, subsecretario para asuntos internacionales del departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Según Mantega, el G-20 salió de esta reunión de ministros de Finanzas y presidentes de los bancos centrales como “fuerte candidato” para ejercer la función de coordinador mundial de las acciones contra la crisis.
El G-20 está formado por los países del G-7 (EEUU, Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia), además de Arabia Saudí, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Rusia, Sudáfrica y Turquía, más la Unión Europea (UE) como bloque.
Comunicado
Los mismos conceptos fueron anotados en un comunicado conjunto de 17 puntos emitido al término de la reunión, en el que además se destaca que las instituciones de Bretton Woods (el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial) deben reformarse para que reflejen los cambios económicos del mundo y puedan “responder a desafíos futuros”.
En ese sentido, el texto señala que las economías emergentes deben tener “mayor voz y representación en esas instituciones”.
Sin embargo, los ministros reconocieron que esa no será una tarea fácil, porque algunos países se resisten a reducir sus cuotas de poder en el FMI, el Banco Mundial y otras instituciones como el G-7.
“Hay resistencia de países avanzados en el pequeño club del G-7, porque no quieren perder posiciones”, afirmó Mantega, quien, no obstante, destacó que Francia, en nombre de la Unión Europea (UE), mostró en las reuniones en San Pablo mayor disposición a esa apertura.
Cumbre de Washington
El próximo sábado 15 de noviembre se llevará a cabo en Washington, con carácter de urgente, una Cumbre de Jefes de Estado del G-20, bloque que reúne al G-7 (los siete países más industrializados del planeta: EEUU, Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia) y las principales economías emergentes, entre ellas Brasil, Rusia, India, China, (BRIC).
También están Arabia Saudí, Argentina, Australia, Corea del Sur, Indonesia, México, Sudáfrica y Turquía, así como la Unión Europea (UE) como bloque.
La cumbre del próximo sábado fue convocada por el presidente norteamericano George Bush para consensuar medidas globales que permitan enfrentar la crisis financiera iniciada en los EEUU, pero cuyo impacto se hace sentir en todo el mundo.
Además del consenso logrado ayer en el G-20, la Casa Blanca ha dicho que existe mucho “terreno común” con la Unión Europea para enfrentar el problema.
Foro Mundial plantea redefinir la economía
EFE y DPA.-Expertos de 60 nacionalidades reunidos por el Foro Económico Mundial en Dubai han concluido que es necesario revisar el funcionamiento de la economía, los mercados y las propias sociedades y redefinir sus pilares fundamentales.
Este punto fue difundido ayer en un comunicado del Foro Económico Mundial en el que se recogen varios temas que han sido claves en la Cumbre para la Agenda Global, que se inició el pasado jueves en la ciudad emiratí de Dubai y que quedó cerrada la víspera.
Para los participantes, destacados empresarios, políticos, académicos y miembros de la sociedad civil, es preciso establecer "una plataforma fuerte basada en la renovación de la confianza, la responsabilidad, los principios éticos y que sea sostenible".
Los asistentes también consideraron que la reunión del G20 que se celebrará la próxima semana en Washington y la llegada de un nuevo presidente a la Casa Blanca supondrán un importante impulso para la remodelación del sistema financiero internacional.
"La reunión ha aumentado nuestra sensación de que es urgente y necesario dirigir los retos globales de forma conjunta", dijo el fundador y presidente ejecutivo del Foro, Klaus Schwab.
PROPUESTA DE LAMY
Entre tanto, el jefe de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, se pronunció a favor de una regulación mundial vinculante de los mercados financieros. Fue en una entrevista publicada ayer por el diario "Le Monde".
"Tenemos organizaciones internacionales para el comercio, la salud, el medio ambiente, las telecomunicaciones y la alimentación", dijo Lamy. "Hay dos 'agujeros negros' en el gobierno mundial: las finanzas con sus burbujas que explotan y las migraciones, donde no hay burbujas pero sí dramas cotidianos."
Es necesaria una "regulación del mundo financiero con reglas vinculantes y un mecanismo de supervisión y sanciones", dijo Lamy. Hasta ahora "ningún compromiso de los estados los obliga entre sí a la disciplina, es decir a reducir el espacio de actuación nacional".
Para ello hay que considerar dos tipos de gremios. "O bien el Fondo Monetario Internacional y los ministros de Finanzas o los Bancos Centrales, los inspectores y el Banco de Pagos Internacionales."
Lamy dijo no esperar ningún cambio de rumbo pronunciado tras la elección de Barack Obama como presidente de Estados Unidos, porque la política comercial del país se toma en el Congreso por encima de banderas partidistas. |