Las reglas democráticas posibilitaron al Paraguay, el 20 de abril pasado, iniciar el camino de la “transformación económica, social y política” después de 61 años de una forma de conducción gubernamental de la economía y la sociedad, expresó ayer el presidente Fernando Lugo, en un breve discurso durante la inauguración oficial de la XI edición del Foro Interamericano de Microempresa, organizado por el BID, que se realiza en nuestra capital.
Señaló que esa gestión gubernamental, en alusión al periodo colorado, generó “efectos asimétricos para el bienestar de la gente”.
Reconoció, sin embargo –como ya hizo en otra ocasión–, que luego de casi 20 años de estancamiento la economía paraguaya “ha empezado a crecer en los últimos cuatro años, como en los demás países de la región”.
“Sin embargo, este crecimiento ha tenido poco efecto en corregir las altas desigualdades y reducir la pobreza”, agregó.
Lugo coincidió con el titular del BID, Luis Alberto Moreno, y la princesa Máxima, de los Países Bajos, que le precedieron en el discurso, en que el mundo está soportando una crisis financiera, cuyas consecuencias son difíciles de anticipar.
Destacó importancia de las microempresas
El titular del Ejecutivo dijo que las microempresas son “altamente relevantes” para el país, dado que “el 80% de la mano de obra está ocupada en empresas menores de diez trabajadores”. Aseguró que el Paraguay “tiene una larga tradición de autoayuda colectiva como forma de generación de empleo, capital y producción”. |