La creación de sistemas y entidades financieras que incluyan a los pobres es esencial para que los países logren el desarrollo, señalaron ayer la princesa Máxima, de los Países Bajos, y Laura Otero, miembros del Grupo Asesor de la ONU sobre los sectores financieros incluyentes.
La princesa Máxima y Laura Otero, jefa ejecutiva del programa Acción Internacional, coincidieron en afirmar que el objetivo del Grupo Asesor de las Naciones Unidades es fortalecer y crear sistemas y entidades financieras que incluyan a las personas de escasos recursos como clientes, para lograr el desarrollo sostenido de un país.
Fue durante una llamada-conferencia ofrecida a medios paraguayos y de otros países, en el hotel Sheraton, en el marco de la XI edición del Foro Interamericano de Microempresas que se inició ayer en nuestro país.
El evento, que se lleva a cabo en el salón de convenciones de la Conmebol, en Luque, reúne a más de 1.200 operadores financieros de todo el mundo.
De acuerdo con lo expuesto por Máxima, dentro del trabajo desplegado por el grupo asesor de la ONU se han realizado algunas sugerencias a los gobiernos y a las entidades privadas sobre la importancia de establecer instituciones financieras sostenibles para apoyar a los más vulnerables.
“Cada gobierno tiene que tener una visión clara sobre los sectores incluyentes del país. Deben apoyar la creación de instituciones sostenibles”, afirmó Máxima.
Agregó que si bien las microfinanzas son importantes para las personas que quieran crear sus microempresas, ellas no son suficientes para eliminar por sí solas la pobreza, ya que además se deben tener en cuenta otros elementos.
Agencias de Desarrollo
A su vez, María Otero, presidenta de Acción Internacional, programa de la ONU que hace más de 25 años trabaja en la promoción de pequeñas empresas y finanzas incluyentes en todo el mundo, expresó que se han creado algunas instituciones con el fin de promover los proyectos de inclusión financiera de los más carenciados.
Estas entidades reciben el nombre de “Agencias de Desarrollo”, y están especializadas en dar garantías a las personas de menor recursos para que puedan financiar sus microempresas, explicó Otero.
En ese sentido, citó como ejemplos el Banco Sol de Brasil y el Banco Compartamos de México, que ya cuenta con más de un millón de clientes, señaló la alta funcionaria.
Otero comentó, además, que actualmente existen en Latinoamérica y el Caribe unos 60 millones de microempresas que dan trabajo a 5 ó 10 personas. |