El presidente de Estados Unidos George W. Bush usó el desplome de los mercados de valores el lunes para pedir que el Congreso actúe rápidamente para forjar un nuevo plan de rescate y dijo que sus asesores comenzarán a trabajar con los legisladores el martes en una nueva solución que podría comenzar su trámite el miércoles.
"La verdad es que estamos en una situación urgente", dijo Bush "y las consecuencias serán peores cada día si no actuamos. Si nuestro país continúa en este curso, el daño económico será doloroso y duradero".
La Cámara de Representantes derrotó el lunes por estrecho margen el paquete de rescate que había sido respaldado por la Casa Blanca y los líderes de las bancadas de ambos partidos. El voto mostró cómo Bush, que pasó el lunes convenciendo personalmente a los republicanos escépticos, enfrenta el problema de la disminución de si influencia en la capital. Para complicar las cosas, muchos legisladores son reacios a apoyar lo que muchos estadounidenses ven como un rescate de Wall Street tan solo semanas antes de la elección de noviembre. Ahora, Bush probablemente tendrá que recuperar el ímpetu para su propuesta esta semana, o enfrentar el prospecto de un periodo más prolongado de inacción legislativa y una caída libre económica.
La caída del mercado el lunes, la cual según Bush cobró más de US$1 billón (millones de millones) en valor para los accionistas, ya está golpeando los ahorros de jubilación de los estadounidenses, probando que las consecuencias no pueden limitarse a Wall Street.
Bush también argumentó que el plan de rescate costará mucho menos de lo esperado debido a que los activos financieros problemáticos que el gobierno compre podrían ser vendidos después que los mercados se estabilicen.
A fin de cuentas "estamos enfrentando una elección entre tomar medidas y enfrentar el prospecto real de problemas económicos para millones de estadounidenses", dijo. "por la seguridad financiera de muchos estadounidenses, el Congreso debe actuar".
El presidente dijo que sus asesores hablarán con los líderes del Congreso hoy con la intención de poner a andar un nuevo proyecto de ley el miércoles. Funcionarios del gobierno exploran nuevas estrategias, pero es probable que el nuevo proyecto mantenga las características esenciales del proyecto que demócratas y republicanos rechazaron el lunes. |