WASHINGTON (AFP). La explosiva combinación de una presidencia debilitada, un vacío político, una agria batalla por la Casa Blanca y la perspectiva de tensas elecciones en el Congreso en noviembre, obstaculizan la aprobación del plan de rescate del sistema financiero estadounidense.
Ayer martes, el presidente George W. Bush bregó por duodécima vez en 13 días por la aprobación del plan de rescate de los bancos por el Congreso. Hasta ahora, sus llamados han sido en vano, mostrando su impotencia para congregar tras de sí no ya al país, sino a los legisladores de su propio partido.
El inesperado rechazo del plan presentado por su secretario del Tesoro, Henry Paulson, en la Cámara de Representantes por 228 votos contra 205 provocó el lunes una caída histórica de Wall Street y de la mayoría de las plazas bursátiles del planeta.
Ayer, la bolsa de Nueva York registró un rebote, por el renovado optimismo de que el plan por 700.000 millones de dólares sea finalmente aprobado.
LEGISLADORES “REBELDES”
En la Cámara Baja, los demócratas criticaron la incapacidad de los líderes republicanos, favorables al plan- para controlar a su bancada y aprobar el lunes el plan. Cerca de dos tercios de los congresistas republicanos se pronunciaron contra el proyecto.
Ello sería también “la prueba de la falta de credibilidad de Bush”, según el Representante demócrata Jim Moran.
El jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, hizo ayer martes un llamado a la calma, al pedir que se detengan las acusaciones entre ambos partidos.
Igual petición hizo el líder republicano Mitch McConnell, quien destacó que los pequeños comercios empiezan a verse afectados por la congelación del mercado crediticio. “Esta crisis financiera va a ser manejada por el Congreso esta semana”, aseveró.
Los republicanos más conservadores, que votaron “no”, han declarado que se niegan a dar un cheque en blanco al “rey Henry (Paulson)”, arquitecto del plan que, según ellos, conspira contra las libertades fundamentales, que sufrirían bajo un gobierno dotado de plenos poderes.
SENADO VOTARÁ UN PLAN REFORMADO
WASHINGTON (EFE). El Senado de Estados Unidos someterá hoy a votación una versión corregida del plan de rescate financiero de 700.000 millones de dólares propuesto por el Gobierno del presidente George W. Bush.
La decisión fue tomada por Harry Reid, líder de la mayoría demócrata, y Mitch McConell, líder de la minoría republicana, indicó CNN.
Los legisladores señalaron que el programa que se someterá a votación incluirá una cláusula sobre reducciones tributarias rechazada el lunes por la Cámara de Representantes. También aumentaría los seguros federales aplicados a los depósitos de un máximo de 100.000 dólares a 250.000 dólares.
Según Reid y McConell, la reducción tributaria podría ayudar a conseguir el voto de los republicanos.
Esta votación significa que el Senado se pronunciará excepcionalmente sobre el plan antes que la Cámara de Representantes la examine nuevamente mañana. |