EFE y AFP.- El 46 por ciento de los votantes apoya el rescate financiero del gobierno de EEUU, pero un porcentaje similar se opone al plan, según una encuesta divulgada ayer por Zogby International.
El rescate financiero que, según observadores, al final puede tener un costo de hasta un billón de dólares cuando se añadan otros componentes, mantiene dividido al electorado, en medio de la peor crisis de Wall Street desde la Gran Depresión de los años 30.
Un ocho por ciento de los encuestados dijo no estar seguro sobre el plan de rescate financiero, según el sondeo interactivo efectuado entre el viernes y el sábado.
Pero no cabe duda de que la mayoría de los estadounidenses, un 70 por ciento, opina que la crisis supone una amenaza a largo plazo. Solo un 24 por ciento consideró que la crisis de Wall Street, causada en gran medida por el fracaso del sector hipotecario, es un problema pasajero.
MÁS QUIEBRAS
El 84 por ciento de los votantes entrevistados por Zogby opinó que otros bancos de inversión y principales compañías estadounidenses no tardarán en caer en los próximos meses, según la encuesta que tuvo un margen de error de más o menos 2,1 puntos porcentuales.
La encuesta se realizó mientras el Congreso y el Departamento del Tesoro intentan elaborar un plan de rescate financiero de unos 700.000 millones de dólares, aunque los demócratas también quieren incluir ayudas para las familias afectadas por las ejecuciones hipotecarias.
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que los demócratas trabajarán con los republicanos para dar forma a la medida de rescate, pero insistió en un comunicado la noche del sábado que se debe proteger a la gente común para que esta "conserve sus viviendas reduciendo las ejecuciones hipotecarias".
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo: "Ahora es evidente por sí mismo que las políticas extremas de manos libres del gobierno de Bush han sido desastrosas (...) El pueblo estadounidense tiene todo el derecho de estar indignado porque estemos en esta situación".
INDIGNACIÓN
La decisión de pagar a la plantilla neoyorquina de Lehman Brothers en Nueva York 2.500 millones de dólares en primas ha causado indignación entre los 4.500 empleados de Lehman Europa, con sede en Londres, que no han cobrado aún sus sueldos, informó ayer "The Sunday Times".
Los administradores de los negocios europeos de Lehman Brothers han presentado una demanda en un tribunal neoyorquino en la que reclaman la devolución de 8.000 millones de dólares remitidos a Londres, informó la BBC.
Un portavoz de PricewaterhouseCoopers, la compañía encargada de la administración de Lehman Brothers en Europa, dijo ayer que se necesita ese dinero para pagar los salarios del personal, a los acreedores y otros gastos diarios.
Antecedentes
La crisis que tiene azorada a los estadounidenses empezó a mediados del 2006 cuando muchos tomadores de créditos para viviendas dejaron de pagar por la suba de tasas de interés. En febrero de 2007 quebraron los primeros bancos. En marzo de este año, el JPMorgan compró al Bear Stearns con ayuda de la Fed. El 7 de setiembre, el Tesoro rescató a los pilares de la refinanciación hipotecaria, Fannie Mae y Freddie Mac.
El lunes pasado, el Lehman Brothers anunció su quiebra y provocó un terremoto en las bolsas de todo el mundo. Al día siguiente, la Fed salvó a AIG, la mayor aseguradora del mundo. |