Nueva York. EFE, DPA.- Terremoto en Wall Street: el 15 de setiembre del 2008 pasará a la historia como otro huracán en el centro neoyorquino de las finanzas internacionales. Un "lunes negro" y una de las jornadas más dramáticas en la historia de Wall Street, dice un analista de DPA.
El derrumbe de Lehman Brothers y la venta de Merrill Lynch para evitar algo parecido sacudieron las bolsas de todo el mundo, aturdidas por el devastador efecto que la crisis crediticia desatada hace un año en EEUU está teniendo en los mayores bancos de inversión del país, señala por su parte un informe de EFE al describir el “lunes negro” de las finanzas internacionales, describiendo como la incertidumbre que se apoderó de las bolsas en las últimas sesiones dio ayer paso al pánico, especialmente en Wall Street, ante la constatación de que el Gobierno estadounidense y la Reserva Federal (Fed) no van a intervenir para evitar que la crisis se cobre víctimas tan emblemáticas como Lehman Brothers.
Más de un año después del estallido de la crisis crediticia, el panorama financiero estadounidense atraviesa su mayor transformación desde la Gran Depresión. Y al igual que hace 80 años con la mayor crisis de la historia económica moderna, la onda expansiva alcanza a la economía global.
"Increíble, inimaginable, inconcebible", opinaron los operadores veteranos de Nueva York ante la sucesión de los acontecimientos conocidos en un solo día: el banco de inversión Lehman Brothers se declara insolvente tras 158 años de actividad, su rival Merrill Lynch es vendido al Bank of America y el gigante asegurador AIG se tambalea.
“DIOS MÍO”
"Dios mío. Estoy en el sector hace 35 años y esto es lo más extremo que he vivido jamás", confiesa Peter Peterson, cofundador de la financiera Blackstone, al diario "The New York Times". Incluso los analistas y periodistas usualmente generosos en respuestas rápidas sólo tienen preguntas para ofrecer: "¿Qué sigue ahora? ¿Quién será el próximo en caer? ¿Dónde acaba el derrumbe?".
Las primeas nubes oscuras que anunciaban el fin del boom inmobiliario en Estados Unidos aparecieron a fines del año 2006. La crisis crediticia ya forzó más de medio billón de dólares en amortizaciones bancarias. Pero este fin de semana se formaba un nuevo huracán sobre Wall Street. El secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, y representantes de la Reserva Federal agotaban las gestiones ante ejecutivos bancarios para rescatar Lehman Brothers.
La industria negó finalmente al banco de inversión fundado por inmigrantes judíos alemanes la solidaridad que hace diez años salvó al fondo de cobertura mixta (hedge-fund) Long Term Capital. Esta vez, todos tienen que lidiar con graves problemas, y la negativa de garantías estatales forzó el fracaso del rescate. Seis meses antes, miles de millones de dólares del Tesoro salieron en respaldo de Bear Stearns, vendido al J.P. Morgan Chase, igual que hace una semana en el caso de los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac.
América Latina sufrirá los efectos
San Pablo. AFP.- La quiebra de Lehman Brothers, uno de los fracasos más importantes en la historia de Wall Street, afectará al mundo entero, incluyendo a América Latina, por la mayor volatilidad de los mercados y porque habrá menos dinero para prestar, coincidieron analistas.
El impacto ya se hacía sentir el lunes: la bolsa de San Pablo, la mayor latinoamericana, perdía 3,31% a media jornada, la mexicana abrió con un retroceso de 2,19% y la de Buenos Aires con una caída de 3,30%, mientras que al cierre la Bolsa de Valores de Colombia descendió 1,98%.
En Brasil, el ministro de Economía, Guido Mantega, admitió que la crisis impactará negativamente en su país, aunque se dijo confiado en que las secuelas que deje serán manejables.
Para Venezuela, primer productor de crudo de Sudamérica, la principal preocupación es la caída de los precios del petróleo. Este lunes, las cotizaciones se ubicaron en su menor nivel en seis meses, a menos de 92 dólares el barril en Londres y menos de 95 dólares en Nueva York.
Fuera del continente, existía la percepción de que Latinoamérica sufrirá los efectos. “La crisis va a afectar a todos los mercados, y América Latina es, entre los mercados emergentes, una de las regiones más vulnerables a la volatilidad e incertidumbre”, señaló el analista Mike Lenhoff, estratega financiero de la firma Brewin Dolphin, de Londres. “La crisis va a frenar el crecimiento de los países en desarrollo”, dijo Lenhoff.
En Latinoamérica, “habrá menos dinero para prestar, los inversores huirán del riesgo y buscarán más seguridad, por lo que menos dinero e inversiones llegarán a Latinoamérica”, vaticinó David Buick, de la firma BGC Partners. |