Los precios altos de la carne se sumaron a los productos frutihortícolas para presionar fuertemente sobre la inflación de agosto último, que cerró en el orden del 1%, según estimaciones preliminares del Banco Central del Paraguay (BCP). Especialmente, en la segunda quincena del mes de referencia, el peso de la cotización de productos cárnicos ha crecido.
En la primera quincena del mes recientemente finalizado, la variación de la cotización de los cortes de carne representaba un peso del 3% y 5% en el Indice de Precios al Consumidor (IPC), en tanto que en la segunda quincena trepó de entre el 4% y 9%, explicaron técnicos del Central.
De acuerdo con el promedio de precios de carne de primera, se notó un aumento de setiembre del 2007 al mismo mes del 2008 del 14,28% al pasar de G. 21.000 el kilo a G. 24.000. Otros cortes registraron subas en los precios del orden del 23% hasta más del 70%.
De acuerdo con verificaciones realizadas por periodistas de este diario, la carnaza de segunda aumentó de precio 22,23%, ya que de G. 13.500 subió a G. 16.500.
El precio del lomito aumentó de G. 23.850 a G. 30.000 el kilo, es decir, muestra una variación del 25,9%.
La costilla es otro corte cuya cotización registró el mayor porcentaje de aumento, teniendo en cuenta que está en el orden del 55,77%.
Sin embargo, el corte que más aumentó de precio es el puchero, ya que su valor tuvo un salto del 71,40%, de G. 3.500 subió a G. 6.000, en promedio.
Efecto sustitución
Este comportamiento de los precios de la carne también migró hacia otros rubros por efecto sustitución. Así, al reemplazarse la carne vacuna en los hogares por pollos, chacinados, etc., cuyos precios también aumentaron. Los comerciantes de carne afirman que la venta cayó debido a los altos precios de los productos cárnicos.
Frutihortícolas
Por otro lado, los productos frutihortícolas mantienen su presión sobre la inflación, según dijeron ayer técnicos del ente emisor al completar el monitoreo del mes en centros de ventas como supermercados, mercados, etc.
Encuentran que en los últimos tres años la provisión normal, especialmente, de tomate, tiene marchas y contramarchas que, finalmente, inciden en el precio al público. Para que la cobertura del mercado interno sea normal con este producto, diariamente tienen que ingresar al mercado de abasto para su comercialización 120 toneladas de tomate nacional. Sin embargo, la provisión de productores locales solo llega a 45, máximo 50 toneladas, siendo necesario completar las partidas con productos importados, especialmente, de la Argentina. En los últimos tres años se ha notado que la capacidad de los productores internos no es suficiente ante las exigencias del mercado aunque siempre dicen que pueden hacerlo. Con el cambio de guardia en el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) esperan solucionar las variaciones “locas” aunque por ahora la tendencia en la cotización del tomate sigue mostrando un pico alto. Tal es así que se estima para el presente mes que el precio podría llegar hasta los G. 10.000 ya que el mes pasado en algunos centros de venta el tomate por kilo ya se comercializaba a los G. 9.000. Si no surgen correcciones, los precios altos continuarán, dijeron. |