Nueva York. AFP.- Los precios del petróleo cayeron ayer al nivel más bajo de las últimas seis semanas. Luego de recuperar el lunes más de dos dólares, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en agosto, que expiraron ayer bajaron 3,09 dólares en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), para terminar en 127,95 dólares, según informan AFP y EFE. Con ello, acumuló un descenso de casi 20 dólares en relación al último récord, de 147,27 dólares, alcanzado el 11 de julio pasado.
Los contratos de ese tipo de crudo con más cercano vencimiento no cerraban a menos de 128 dólares desde el pasado 5 de junio.
Las razones mencionadas por los analistas son los temores del impacto que tendría la desaceleración económica sobre la demanda de crudo, las expectativas de que la tormenta tropical "Dolly" no afectará a las instalaciones petroleras en el Golfo de México y la recuperación del dólar ante el euro y otras divisas.
Los temores sobre la desaceleración de la economía estadounidense y su impacto sobre el consumo de crudo, ya responsables de la caída de los precios la semana pasada, volvieron a primer plano.
"Empresas estadounidenses publicaron malos resultados, alimentando los temores sobre el consumo", explicó Kilduff.
El grupo de servicios financieros American Express y el fabricante de componentes electrónicos Texas Instruments anunciaron resultados trimestrales inferiores a las previsiones, mientras que el grupo informático Apple anunciaba previsiones inferiores a las estimaciones.
"El fenómeno no está limitado a Estados Unidos: China e India, considerados los motores del crecimiento de la demanda energética, registran también dificultades" y dan señales de reducir su consumo, agregó el analista.
RESERVAS
Los operadores quedaron a la espera de recibir en la fecha las cifras más recientes de existencias de crudo y combustibles almacenadas en Estados Unidos la pasada semana, así como otros datos relativos a la demanda y a la actividad de las refinerías.
Los expertos prevén un descenso cercano a los dos millones de barriles en las reservas de crudo, una merma de alrededor de medio millón de barriles en las de gasolina y un incremento de algo más de dos millones en el caso de los destilados, categoría que incluye el gasóleo de calefacción y el diésel. |