“Hay un alto potencial de crecimiento en las Mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas), pero es necesario ayudar a dicho sector y darle una capacitación gerencial”, y Visión Banco tiene una propuesta en ese sentido, informó ayer Carlos Ávalos, subgerente de Negocios de dicha empresa.
Ávalos explicó que el gran esfuerzo está en desarrollar productos y servicios para los sectores que se encuentran en la base de la pirámide, gente que por lo general no tiene acceso o no es conocedora de las posibilidades de crédito o asistencia que tiene. “Nuestro compromiso tiene un gran componente de educación, donde los asesores invierten su tiempo en enseñar a los potenciales clientes sobre créditos, tarjetas, ventas, manejo de inventario o como manejar mejor su dinero”, apuntó.
En ese sentido, cree que hay un alto potencial, porque gran parte de la población pertenece a ese segmento y está creciendo muchísimo, pero realmente falta capacitación, porque “hay un trabajo, una capacitación empírica de parte de los microempresarios, pero todavía falta ese conocimiento gerencial y nosotros queremos brindarles ese asesoramiento para que puedan ser mucho más productivos y eficientes dentro de su área”, dijo Ávalos.
Cada sector tiene requerimientos específicos, también estacionalidades y ciclos diferentes, “por lo que no podemos ofrecerle un mismo producto a todos y debemos diseñar los productos adecuados a cada segmento. La estrategia de Visión es tener una gama de productos y servicios adaptados para cada nicho dentro de las Mipymes y eso también requiere que conozcamos los sectores y a sus actores para poder ver cuáles son las necesidades específicas y requerimientos particulares”, señaló el subgerente de Negocios de la entidad.
MUCHO COMERCIO
Según datos oficiales, en la economía paraguaya las Mipymes están orientadas principalmente a las actividades comerciales, la que incluye a despensas, ferreterías, copetines, comercio ambulante, entre otros (43,4%), mientras que el sector de servicios, que incluye lavado de ropa, jardinería y talleres mecánicos está segundo (27,3%) y por último las actividades agropecuarias (2%).
En las últimas tres décadas, gobiernos, organismos internacionales e investigadores han reconocido la importancia del desarrollo de la pequeña empresa (la micro, que emplea de 1 a 5 trabajadores y la pequeña de 6 a 20 trabajadores) en incrementar la cantidad de empleos y por lo tanto los ingresos entre los pobres y gente de escasos recursos.
“Es evidente que las micros y pequeñas empresas están restringidas por factores no financieros tales como la falta de educación, conocimientos técnicos adecuados, escaso acceso a mercados, falta de información e infraestructura deficiente”, indicó Ávalos. |