Un anteproyecto de ley elaborado por el Instituto de Previsión Social (IPS) y consensuado por las otras siete integrantes del sistema previsional paraguayo, podría resolver el problema que ahora se plantea a las empresas financieras que están en proceso de trasformación a banco. Ocurre que los empleados de las primeras aportan al IPS y al pasar a ser empleados bancarios deben aportar a la Caja de Jubilados Bancarios, perdiendo sus derechos sociales anteriormente ganados.
El anteproyecto del IPS, que ahora se encuentra en el Ministerio de Justicia y Trabajo (MJT), plantea la reciprocidad de trato entre cajas del sistema de previsión social, lo que permitiría a los aportantes no perder sus derechos y beneficios al pasar de una caja a otra.
Según el anteproyecto, el trabajador que habiendo aportado a diferentes cajas del sistema no completó en ninguna el tiempo de aporte necesario para acceder a los respectivos beneficios, podrá solicitar el reconocimiento del tiempo de servicios cotizados en cada una con el objeto de acceder a una jubilación o pensión de retiro proporcional al monto y tiempo de contribuciones.
El documento señala que para acceder al beneficio entre dos o más cajas del Sistema Previsional Paraguayo o por convenio con otros países, el beneficiario podrá contar con al menos 65 años de edad.
También dispone que la caja donde el trabajador haya cotizado durante un periodo inferior a doce meses no podrá reconocer prestación alguna, aunque sin perjuicio de que dicho periodo sea computado por las demás Cajas a efectos de la totalización del periodo de cotización.
AFECTADOS APRUEBAN
Esta reglamentación podrá favorecer a empleados de entidades como Visión, Itapúa y Familiar, que tropiezan con el problema de pasar a sus funcionarios a la Caja de Jubilados Bancarios perdiendo sus aportes al IPS, según el titular de la caja bancaria, Ángel Ramón Chamorro. “Vamos a alentar más aún ahora que se está dando esta situación de traspaso de las financieras a la caja bancaria, para que los funcionarios tengan su jubilación del IPS y de nuestra caja bancaria, esa es la ventaja”, alegó.
Chamorro explicó que al cambiar de caja se realiza el corte de aportes en la anterior y cuando el trabajador llegue a la edad de jubilación solicitará a ambas sus beneficios “no se va a perder lo que se aportó como ocurre actualmente”.
En este sentido, el presidente de Visión Banco, Humberto Campercholi, declaró que los aportes de los funcionarios al IPS quedaron congelados, y desde el mes de enero aportan a la caja bancaria donde la contribución es mayor, aunque el banco absorbe todos los meses la diferencia, haciendo que los funcionarios sigan pagando la misma suma. “Nosotros tomamos la decisión institucional de absorber ese costo mayor que se paga a la caja”.
Por otra parte, el presidente de Itapúa, Sociedad de Ahorro y Préstamo para la Vivienda, Milner Paredes, señaló que como son pocos los empleados con mucha antigüedad, se negociará exclusivamente con ellos el traspaso “esto va a ser objeto de tratamiento especial con los empleados antiguos, aunque nos ajustaremos a lo que dice la Ley”.
Los casos planteados
La primera financiera en convertirse a banco fue Visión, que desde enero pasó a operar como Visión Banco. La segunda entidad es Itapúa de Ahorro y Préstamo para la Vivienda, que ya presentó su pedido a la Superintendencia de Bancos, que en estos días tiene que dar su informe sobre si autoriza o no el proceso de conversión.
Financiera Familiar sería la tercera entidad de su tipo en transformarse en banco, aunque todavía no es una decisión final, ya que primero verán los resultados de un estudio de factibilidad que están realizando. Las tres entidades apuntan a que el principal obstáculo son los aportes de los funcionarios al IPS, que se pierden al pasar como aportantes de la Caja de Jubilados Bancarios. |