El Banco Nacional de Fomento (BNF) adjudicó préstamos sin las debidas precauciones, perjudicando el patrimonio de la institución, según señala un informe emitido por la Contraloría General de República (CGR), tras revisar la cartera de préstamos del ejercicio fiscal 2006.
“Sorprendentemente, funcionarios del Banco Nacional de Fomento y, lo que es aún más grave, funcionarios superiores, tales como presidentes y miembros de los distintos Consejos de Administración del Banco que se sucedieron en su manejo, lejos de defender los intereses genuinos de la institución, actuaron sin prudencia y sin explicar motivos o argumentos legales -si los hubo- por los que arriesgaron, y en muchos casos perdieron, el patrimonio de la institución a través de préstamos adjudicados sin las debidas precauciones”, expresa una parte de la conclusión final del informe de la CGR.
El documento agrega que “es tarea primordial de los actuales directivos del Banco, dilucidar las causas de este comportamiento tan atípico, identificar a los responsables de estas acciones, determinando el grado de responsabilidad de cada uno de ellos, sancionarlos ejemplarmente de acuerdo a las leyes y reglamentos vigentes, persiguiendo no solo la moralización en la administración del Banco, sino además, el resarcimiento de los daños materiales causados por estos funcionarios”.
Sobre el estado de la cartera de préstamos, el informe, como primer punto, señala que existe una diferencia de G. 4.990.417.887 entre el saldo que informaron el departamento de Contabilidad y la Dirección de Negocios del mismo Banco.
El informe de la CGR lleva la firma de Walter O. Belotto, jefe de equipo; José Hugo Núñez, supervisor; y Gladys Fernández, directora general de economía de la CGR.
Cabe señalar que durante el ejercicio fiscal 2006, objeto de la revisión, se desempeñaba como presidente del BNF, Germán Rojas, actual titular del Banco Central del Paraguay (BCP).
Ante nuestra consulta sobre el caso, el actual presidente del BNF, Agustín Silvera Orué, sugirió que para aclarar la diferencia de saldos de la cartera de préstamos, señalada en el primer punto del informe, se deben revisar los asientos contables.
Por otro lado, defendiendo la gestión de Germán Rojas, quien asumió en junio de 2003 y dejó el cargo en marzo de 2007, Silvera Orué afirmó que los puntos señalados por la CGR “es producto de las malas administraciones anteriores a la de Rojas, porque cuando él asumió, el Banco tenía 569.000 millones de créditos atrasados, lo que representaba una morosidad del 59%, con lo que Cadef (Calificación de entidades financieras) calificaba al BNF con 350 puntos (400 es la peor calificación).
Agregó que “actualmente la tasa de morosidad del BNF -de aquel 59%- bajó al 7,5%, sin transferir carteras, pese a que la ley lo permite”. |