Las empresas emisoras de capital abierto deberían mostrarse más agresivas y emitir más bonos para capitalizarse luego de que la Moody’s mejorara la calificación de deuda del país a “B3” desde “CAA1”, según el BCP.
En el nuevo escenario, los títulos de deuda de las empresas privadas se vuelven más atractivos para los inversores, pudiendo facilitar la captación de recursos para emprender proyectos productivos, explicaron técnicos del Banco Central del Paraguay (BCP). Señalaron además que países como Chile no necesitan endeudarse en bonos; sin embargo, lo hace para que a través de la calificación internacional de su deuda soberana pueda transmitir confianza a los inversionistas y captar bonos de empresas privadas. Este buen momento que está pasando el agro de América Latina, con un precio en permanente ascenso de los comodities (productos de escaso valor agregado), es probable que un inversor europeo quiera invertir en Brasil como un gran referente de la región y, de paso, mirar también a Paraguay como un escenario atractivo para realizar inversiones a partir de la nueva calificación de la Moody’s, dijeron.
Moody's Investors Service ha mejorado al Paraguay su clave en materia de calificaciones a la luz de la reducción de la deuda gracias a los precios más altos de exportación y superávit fiscales registrados en cada uno de los últimos cuatro años.
Las calificaciones mejoraron a “B3” desde “Caa1”, el límite máximo de bonos en moneda local y extranjera; desde “B2” a “B3” para bonos en moneda extranjera; a “B3” desde “Caa2”, el límite máximo de depósitos en moneda extranjera; y de “Ba3” a “Ba2” para los depósitos en moneda doméstica. Solo el techo de los bonos en moneda local no fue afectado y se mantuvo invariable en “Ba1”. Las perspectivas en todas las calificaciones es estable. Cabe recordar que en abril del 2003, Paraguay fue calificado con una nota “CAA1” que es prácticamente la peor y significa haber incurrido ya en cesación de pagos.
La economía de Paraguay se ha beneficiado del auge de los precios de los productos primarios y de la moderada orientación del gobierno de la política, contribuyendo a reducir la deuda interna y externa, según Gabriel Torres, analista senior de Moody's. “Aún así, Paraguay sigue siendo vulnerable a los choques externos”, aclaró.
LIMITIDA FINANCIACION
Torres dijo también que el crecimiento económico ha limitado las necesidades de financiación desde el 2002 al 2007 y se transformó en una consistente reducción de los coeficientes de deuda. Así, durante ese período, los compromisos internacionales se redujeron de un 50% del PIB hasta el 20%, con la razón de la caída de la deuda con el PIB del 50% al 20%. Según Torres, mantienen su preocupación acerca de que aún siguen siendo bajos los niveles de desarrollo económico del país y un perfil de la deuda, ambos factores vulnerables a las crisis externas. |