El escenario socioeconómico que se viene experimentando desde hace unos años, motivó a las procesadoras y emisoras de tarjetas de crédito y débito del país a desarrollar nuevos productos y renovadas modalidades de financiamiento. Esto se vio concretado a través de diferentes acuerdos con los establecimientos comerciales que operan en plaza.
A criterio de Herbe Chaparro, la oferta y la demanda que rigen en el ámbito de las tarjetas presionaron para que las tasas de financiamiento tanto al contado como en cuotas se redujeran a valores hasta casi imposibles de tenerlos hace casi apenas un año atrás, cuando los intereses abonados eran más elevados.
"Los plazos de financiamientos de las operaciones en cuotas se extendieron hasta en 36 pagos, mientras que los pagos mínimos también ya tienen pisos menores al 10%", expresó el titular de la Cámara Paraguaya de Medios de Pagos.
En síntesis, los medios de abono electrónicos, como lo son las tarjetas de crédito y débito, se constituyen en herramientas muy versátiles en adaptarse a los diferentes momentos que atraviesa la economía, y es por ello que el referente consideró que no podría haber un impacto muy sustancioso en cuanto a lo que está ocurriendo en otros lugares del mundo.
Las últimas estadísticas dan cuenta de que en el país hubo un aumento del 8,9% de emisiones de plástico al mes de agosto de 2007 con relación a similar periodo de 2006; mientras que las tarjetas de débito se incrementaron en un 16,2% en la habilitación para los usuarios.
Más del 40% de la población económicamente activa posee una tarjeta con la cual realiza pagos de productos o servicios, de acuerdo a los estudios realizados. |