BLOOMBERG.- Hay un nuevo orden mundial de los bancos, y los chinos, por vez primera, son los mayores, con una capitalización de mercado que deja al perenne número uno, Citigroup Inc., en séptimo lugar detrás de Industrial & Commercial Bank of China Ltd., China Construction Bank Corp. y Bank of China Ltd.
“Las posiciones se han volteado por completo”, dijo Daniel Yergin, presidente de Cambridge Energy Research Associates Inc., de Washington, durante una entrevista en el último Foro Económico Mundial, realizado el mes pasado en la localidad suiza de Davos.
Este cambio de posiciones es el indicio más claro hasta la fecha de que los accionistas están apostando a los bancos de los mercados emergentes en vez de a las entidades de Estados Unidos que dominaron el panorama financiero durante la mayor parte del último siglo. Hace apenas cinco años, 13 bancos estadounidenses se hallaban entre los 20 mayores del mundo y no había entre estos ni un solo rival asiático, según datos compilados por Bloomberg. Ahora hay en ese grupo cuatro entidades asiáticas y seis de Estados Unidos. El colapso del mercado de las hipotecas de alto riesgo borró casi US$ 100.000 millones de valor de los tres mayores bancos de Estados Unidos en los seis últimos meses.
Hace apenas un año, Citigroup era el mayor banco del mundo por valor de mercado, e ICBC empezaba su cuarto mes como sociedad cotizada en bolsa.
Hoy, ICBC, con sede en Pekín, es la mayor firma de servicios financieros y Citigroup ha caído a séptimo lugar por la creciente preocupación de que la empresa de 196 años no pueda competir con un banco de la más dinámica de las grandes economías del mundo, que tiene más clientes que las poblaciones de Francia, España y el Reino Unido en conjunto.
“En lo que al sector financiero se refiere, en agosto uno pasó de un mundo al otro casi de la noche a la mañana, especialmente en Estados Unidos”, dijo Yergin, cuyo libro “The Prize: The Epic Quest for Oil, Money and Power” (El premio: la épica búsqueda de petróleo, dinero y poder) ganó el premio Pulitzer en 1992.
NUEVOS CAMPEONES
Citigroup, el banco suizo UBS AG y el escocés Royal Bank of Scotland Group Plc, nombres que encabezaban la lista de las mayores compañías hace cinco años, son los rezagados de hoy.
Los nuevos campeones son ICBC y China Construction Bank, así como el estadounidense Bank of America Corp. y el británico HSBC Holdings Plc, dos compañías que los accionistas han criticado por depender de sus redes de servicios bancarios para el consumidor en vez de las divisiones de valores que impulsaron las ganancias de sus rivales hasta el segundo semestre del año pasado.
Los inversionistas han comprado grandes participaciones en los bancos chinos para compartir los beneficios de una economía que creció 11,4 por ciento en el 2007, la expansión más veloz en 13 años. ICBC, China Construction Bank y Bank of China, los tres mayores del país, están valorados en US$ 608.000 millones, frente a US$ 496.000 millones los estadounidenses Bank of America, JPMorgan Chase & Co. y Citigroup. ICBC vale unos 1,99 billones de yuanes (US$ 277.000 millones), US$ 82.000 millones más que Bank of America, su rival más cercano.
``Está el ascenso de China, los desafíos que afrontan los bancos de actividades múltiples, y el golpe de las hipotecas de alto riesgo'', dijo Charles Whitehead, profesor adjunto de derecho mercantil en la Universidad de Boston, en una entrevista. "Estas tendencias cambiaron el panorama de la banca''.
Citigroup, el mayor banco del mundo desde la fusión de Citicorp y la aseguradora Travelers Group Inc. en 1998, perdió 47 por ciento de su valor en la contratación en Nueva York en los últimos 12 meses, así como el primer puesto. En el cuarto trimestre, la compañía con sede en Nueva York reemplazó al máximo responsable Charles Prince, anunció una pérdida sin precedente y redujo el valor de sus activos en US$ 18.000 millones.
“COMPONENTES CLAVE”
El valor de mercado demuestra dónde los inversionistas esperan que haya crecimiento en el futuro, dijo Christopher Sur, gestor primero, en Francfort, de la división de servicios financieros de PricewaterhouseCoopers LLP, la mayor firma de contabilidad del mundo.
“Los componentes clave como la rentabilidad de los recursos propios y las razones de costo a ingreso, se reflejan en el precio de las acciones”, dijo Sur.
Crisis subprime
La crisis de los créditos hipotecarios “subprime” en los EEUU, que ahora amenaza al crecimiento de la economía mundial, se inició en junio del 2007, cuando varios entes bancarios de ese país anunciaron su quiebra. En agosto empezó a contagiar a los mercados financieros de todo el mundo, provocando pérdidas en numerosos bancos por un valor cercano a los 150.000 millones de dólares.
Se trataban de créditos de alto riesgo concedidos a clientes de escasa solvencia para la compra de viviendas en los EEUU, a tasas de interés variables, empezando con niveles promocionales para luego incrementarse. Esto motivó la suba de la morosidad y las pérdidas bancarias.
El valor de los bancos estadounidenses se ha reducido aún más por las caídas del dólar durante cinco de los seis últimos años.
Países ricos buscan salida a la crisis
Los ministros de finanzas y titulares de bancos centrales de los siete países más ricos del mundo (Grupo de los Siete o simplemente G7) se reunirán el próximo 9 de febrero en Tokio, bajo fuerte presión, para tratar de ofrecer respuestas que vayan más allá de la política monetaria debido a la creciente evidencia, seis meses después de que los mercados de crédito se congelaran, de que los bancos centrales no pueden resolver los problemas económicos mundiales por sí solos.
Podría haber nuevamente un accionar firme y eficaz por parte de los gobiernos ahora que el G7 está tomando una postura más intervencionista al imponer más reglas sobre las instituciones financieras y quizá incluso entrar al sector privado para rescatar préstamos hipotecarios en problemas.
El G-7 enfrenta las condiciones económicas más precarias desde el periodo posterior a los atentados terroristas del 11 de setiembre del 2001. Evitar una crisis mundial será la prioridad en su agenda.
“Quiero debatir dónde es posible una coordinación de políticas”, dijo el 28 de enero el ministro japonés de Finanzas, Fukushiro Nukaga, que encabezará las conversaciones. Su homólogo canadiense, Jim Flaherty, anticipa “más iniciativas”.
Los estrategas hablarán sobre medidas de ese tipo en Tokio, lo que podría dar marcha atrás a más de dos decenios de desregulación. Algunos legisladores estadounidenses atribuyen a la laxitud en los controles gubernamentales los excesos que inflaron la burbuja inmobiliaria y desencadenaron un auge insostenible de los derivados en todo el mundo.
“Necesitan pensar de manera innovadora”, dice Laura Tyson, ex asesora económica del presidente Bill Clinton, que ahora da clases en la Universidad de California, en Berkeley. “El problema no ha sido contenido, y existe un constante riesgo para la economía”.
Tyson sugiere que el gobierno estadounidense trabaje con prestamistas para convertir a las tasas de interés sobre préstamos hipotecarios impagos en financiamiento a más largo plazo, que resulte más manejable. |