Los precios al consumidor de México se incrementaron menos de lo esperado durante la primera quincena de enero, gracias a los menores precios de los alimentos procesados, mientras que la inflación subyacente registró un alza en la comparación interanual.
El Banco Central informó el jueves que el índice de precios al consumidor subió un 0,27% durante las dos primeras semanas del mes, muy por debajo de la proyección de un incremento del 0,37% arrojado por un sondeo de Dow Jones Newswires a 12 economistas.
La lectura elevó la inflación anual al 3,78% desde el 3,76% de fines de diciembre.
El Banco de México tiene una meta del 3% para el índice de precios al consumidor, con un rango de tolerancia del 2% al 4% para incluir la naturaleza volátil de algunos precios, como los productos agrícolas frescos.
El Banco Central informó que los precios de la electricidad, vivienda, gas propano, limas, universidades y cerveza subieron durante la primera quincena de enero. Por otra parte, bajaron los precios de los tomates, paquetes turísticos, pasajes aéreos, chiles serrano, naranjas y hoteles.
El índice de precios básicos -que excluye los costos de la energía y las frutas y vegetales frescos- incorporó el costo de la educación privada por primera vez a partir de este mes.
La inflación básica subió un 0,25% gracias a los menores precios de los alimentos procesados, especialmente tortillas, mientras que subieron los costos de vivienda y educación. Economistas encuestados por Dow Jones Newswires esperaban un incremento del 0,34%.
El índice básico anual de precios al consumidor subió al 4,08%, en comparación con el 4,00% a fines de diciembre.
La inflación se mantuvo persistentemente alta el año pasado ya que el alza de los precios internacionales de alimentos clave como el maíz, la leche y el trigo causó un efecto dominó sobre los precios de alimentos procesados como tortillas, pan y lácteos. |