La crisis de las hipotecas subprime que está relegando desde hace semanas al dólar estadounidense a un escenario de constantes fluctuaciones y desvalorización, también está creando las condiciones propicias para invertir cada vez más en monedas de países emergentes.
Así lo aseguró el analista y subgerente de la mesa de dinero de la corredora de valores, Forex Chile, Nicolás de la Carrera, quien dijo a AméricaEconomía.com que en el largo plazo la volatilidad financiera obligará a la Fed seguir bajando las tasas de interés la divisa estadounidense, con lo cual será cada vez más frecuente que los inversionistas pidan préstamos en dólares estadounidenses para invertir en divisas más fuertes, como el franco suizo, el dólar neozelandés y también en monedas como el real brasileño el peso mexicano.
La operación, conocida como carry trade, "está perdiendo atractivo en su modalidad tradicional que consiste en pedir préstamos en yenes (moneda japonesa) que generalmente presentan bajas tasas de interés, para luego comprar cierta cantidad de dólares y ganar en intereses", precisó De la Carrera.
"Por otro lado, y debido a los posibles recortes de tasas de interés por parte de la Fed en el mediano y largo plazo", agregó De la Carrera, "existe una nueva operación que sí está comenzando a ser atractiva: vender dólares para comprar una divisa de mayor retorno”.
Una tendencia que en América Latina se está dando fuertemente con el real brasileño y el peso mexicano, confirmó el asesor financiero de la consultora mexicana, Metanálisis, Mario Copca, quien precisó que en el aumento de la demanda de esta última moneda ha influido la mejora de la calificación de riesgo de la economía mexicana, que obtuvo el grado de inversión de las tres calificadoras de riesgo más importantes del mundo, Standard & Poors, Fitch Ratings y Moody’s.
Aunque Copca reconoció que no existen cifras que cuantifiquen el aumento de la demanda por pesos mexicanos y reales brasileños, precisó que hoy en día el mayor volumen negociado de divisas latinoamericanas "ofrece mayor estabilidad a la paridad peso-dólar y real-dólar porque hace más difícil que pequeños grupos manipulen las monedas en función de sus intereses".
Actualmente, el peso mexicano se ubica en el 12° lugar de las monedas más negociadas en el mundo, condición que lo hace más vulnerable a movimientos especulativos de los grandes fondos internacionales. Sin embargo, pese a que el real brasileño figura en el puesto número 23 de las monedas internacionales más transadas, el hecho de que su volumen negociado sea menor al del peso mexicano provoca que sus diferenciales de compra y venta sean mayores. “Por esta razón, si un fondo quiere ser conservador y busca menos movimientos de la moneda, van a ser más convenientes las operaciones en pesos mexicanos”, advirtió Copca. Finalmente, al ser consultado por el real brasileño, el analista acotó que su volatilidad y fuertes apreciaciones y depreciaciones lo están haciendo más atractivo para quienes deseen especular en el corto plazo y aprovechar las fluctuaciones cambiarias”. |