La Bolsa de Valores de Asunción está decidida a despertar a un gigante dormido; el mercado de acciones. Actualmente más del 90% de los títulos emitidos son de renta fija y preferentemente bonos de deuda de las empresas emisoras. Sin embargo, existe un mercado potencial de acciones que rondan los US$ 500 millones que aún duermen en los registros del mercado bursátil. Este mercado potencial nace a partir de la exigencia que todas las empresas emisoras registren el total de sus acciones en la Bolsa, aunque no las emitan. La intención de las autoridades de la Bolsa es ir despertando poco a poco este mercado a través de la implementación del sistema electrónico de negociación para acciones, el mismo que se implementa con éxito para los bonos desde mediados del 2010. El proyecto ya se encuentra en marcha y prevé ingresar al sistema electrónico las acciones preferidas este año y una vez consolidado el sistema, dar el gran salto hacia las acciones ordinarias. BARRERA CULTURAL Una vez implementado el canal digital de transacciones, la Bolsa tendrá que romper la segunda barrera; la cultura de los emisores e inversionistas locales. Gauto explica que muchas empresas aún no están dispuestas a emitir acciones ordinarias por miedo a abrir su composición accionaria, sobre todo porque gran parte de las empresas tienen origen familiar. César Paredes, de Cadiem Casa de Bolsa, sostiene que superar la burocracia de tramitar las acciones culturalmente ayudará a subsanar el cuello de botella. “Creo que esto va a ir cambiando, la Bolsa tiene planeado este año hacer electrónica también las operaciones de acciones y yo creo que con eso vamos a tener mayor volumen de negociación de acciones ordinarias. Hoy el esquema de traspaso y negociación de acciones es caratular y cuando sea electrónico vamos a tener más oportunidades de negociar en el mercado secundario”, indicó Paredes. MERCADO SECUNDARIO La segunda barrera cultural se encuentra en los inversionistas que actualmente utilizan los títulos de deuda como un reemplazante de los certificados de ahorro y muy pocas veces optan por las oportunidades de negociación en el mercado secundario, aunque, según referentes, esto también se debe a la falta de acciones ordinarias disponibles. “Falta más cultura bursátil para desarrollar el mercado secundario y también falta cotizar más cantidad de acciones. Porque las acciones, como no tienen vencimiento, son las que tienen mayor necesidad de tener un mercado secundario, donde no se puede hacer efectivo de otra manera”, explicó Paredes. Con esto la Bolsa de Valores obtendría un doble beneficio, ya que mejoraría los canales para incentivar la emisión de acciones ordinarias. VENTAJA PARA EMPRESAS La emisión de acciones presenta varias ventajas comparativas y nuevas oportunidades para las empresas emisoras, sobre todo porque las regalías pagadas por las acciones y el valor de la acción dependen de sus resultados. Capitalizando sus resultados, una empresa puede valuar sus acciones y aumentar su capital y, en vez de emitir deudas o bonos, emite acciones. Emitir acciones en vez de bonos u otras deudas presenta una ventaja importante, ya que las deudas son fijas, pero las regalías de las acciones acompañan la coyuntura de la empresa, es decir, cuando le va mejor pagan más y cuando sus resultados no son tan favorables, pagan menos. Las acciones son una herramienta que ayudaría a las empresas a capitalizarse con mayor facilidad para poder expandirse tanto a nivel local como internacional. El desarrollo del mercado secundario también crearía oportunidades para inversores que buscan ganar en la compra-venta de títulos. 500% Podría crecer la Bolsa si se dinamiza el mercado de acciones. 100 Millones de dólares es el volumen total negociado en el 2011. |