La gran pregunta de qué hacer cuando las deudas agobian, quizás no tenga una respuesta eficaz para aliviar la desesperación automáticamente ante las situaciones morosas que sorprenden a mucha gente por situaciones adversas de sus vidas.
Sin embargo, uno de los canales de tratamiento más acertados es el diálogo con el acreedor para negociar el compromiso.
EL COMPROMISO
Los créditos están relacionados con una variedad de operaciones que son posibles de realizar por la provisión de un préstamo de diferentes tipos, sin la necesidad del pago inmediato.
En este orden de cosas, el acreedor y el deudor se convierten en socios de este “negocio”, en donde ambos tienen proyectos diferentes, pero con el objetivo similar de alcanzar el éxito en sus proyectos, metas susceptibles al tiempo y que corrompe la sociedad dependiendo de la lesión.
La regla de oro, ante las circunstancias que generan la falta de pago es acudir al acreedor y negociar lo antes posible la deuda, sostiene el Licenciado Jorge Cabrera, especialista en gestión de cobranzas.
No hay muchos caminos para desviar o desentenderse de estas obligaciones, ya que desde el punto de vista legal y financiero, las cuentas por cobrar constituyen fondos comprometidos. "El deudor desde el momento que firma una responsabilidad con el acreedor, le concede derechos inalienables".
Hay varios factores que colaboran a que el proceso de negociación de la morosidad no llegue al escenario judicial. La apertura es uno de ellos, el cliente debe acercarse para encontrar mecanismos de negociación, antes que tratar de endeudarse más, para cumplir con sus atrasos.
Según Cabrera, las entidades son conscientes hoy día de esas situaciones que sorprenden a sus deudores, por lo que también prevén, sistemas de recuperación para salvaguardar en lo que se puedan las operaciones, y tener en cuenta que los juicios no solamente crean gastos económicos y de tiempo para las empresas, sino también pueden repercutir en sus buenas calificaciones por parte del Banco Central del Paraguay. Los gestores confían en el poder de los acuerdos antes estos casos.
CONSEJO
La mejor alternativa ante situaciones difíciles es acercarse hasta el acreedor y negociar la deuda. Pescar por otras alternativas puede ser una ingenua decisión.
Hoy, según los gestores de cobranzas, la apertura de los acreedores apunta a soluciones mutuas.
LAS CONSECUENCIAS
Varias son las previsiones que se deben ajustar en el momento de agarrar una birome y dejar sus huellas con la identidad propia en términos de garante o co deudor, o deudor mismo. Evaluar los plazos, las condiciones, y todas las especulaciones del tiempo es importante como medida de previsión.
Bien sabido es que cualquier adversidad en el incumplimiento, activan los mecanismos de recuperación de deudas, como la negociación, la gestión de reclamos y demanda
GARANTE ES IGUAL A DEUDOR
La condición del garante y del deudor en términos legales es la misma. Ambos asumen el mismo nivel de compromiso una vez establecida la deuda; lo cual lleva a deducir que en las negociaciones para el otorgamiento del crédito todos los involucrados conocen perfectamente los detalles del mismo, hablamos de monto del crédito, cantidad de cuotas , intereses, etc.
Es más que importante tener en cuenta, que a la hora de asumir una deuda o garantía de deuda es la de informarse plenamente de las condiciones del crédito, hecho al que muchas personas no identifican a pleno, y son sorprendidas por casos que les parecen extraordinarios y les cuesta asumir que ser garante es lo mismo que ser deudor ante la Ley.
En caso de asumir indefectiblemente una Codeudoría , no queda otra condición que la de acompañar al mismo hasta la cancelación, es la única forma de no encontrarse con sorpresas más adelante. Las personas comprendan que ser garantes, es una responsabilidad que no puede ser tomada a la ligera y que tienen sus consecuencias, al incumplimiento del pacto.
Punto de vista
Lic. Jorge Cabrera:
Apertura
Los caminos más ideales en casos de morosidad es evitar llegar a la demanda judicial, pues con ello se entiende que ya se agotaron todas las instancias de negociación. Con la apertura de ambas partes para se pueda llegar a resoluciones prósperas para las partes, o por lo menos, es la mejor instancia de solución, antes que la demanda que bien sabido es, un proceso que fisura las relaciones, tardan más y crea consecuencias económicas desfavorables para ambos participantes.
Es muy importante que las personas comprendan que ser garantes de otra personas, es una responsabilidad que no puede ser tomada a la ligera y que tienen sus consecuencias en casos desafortunados. La morosidad, mucho no solamente puede atentar contra el bolsillo de deudor por los intereses que suman, sino se ha visto también casos en que se han tumbado empresas porque no pudieron absorber estos casos.