| 14/set/2011 |
| Subsidiar el aprendizaje tecnológico es clave para el despegue industrial |
| Fuente: 5días |
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La educación técnica es la piedra angular del desarrollo industrial de todo país. Por más que parezca una premisa muy genérica, esto representa una cuenta pendiente en Paraguay; en razón a la importante cantidad de jóvenes que han dejado sus estudios y que están excluidos del sistema laboral.
Un común denominador de países como Taiwán, Corea del Sur y Brasil; cuyo despegue industrial se dio en los últimos 50 años, es que “el Estado se hizo cargo de subsidiar el costo del aprendizaje tecnológico de las empresas”.
Así lo expuso el economista argentino, Francisco Sercovich como corolario del recientemente Congreso de la Industria, que tuvo lugar en el país. A la vez, prosiguió el especialista en desarrollo económico y flujos tecnológicos, los gobiernos de estas naciones “orquestaron”, los instrumentos en su poder: financiero, arancelario, impositivo, regulatorio e institucional, “a los efectos de facilitar una efectiva explotación de estas capacidades tecnológicas por parte de las empresas en los mercados internacionales”.
Son ejemplos que sirven de espejo para el Paraguay; en tanto que -según completólas empresas privadas deben encargarse de trabajar bajo estándares internacionales técnicos y de competitividad sustentables en el tiempo, por medio de esfuerzos crecientes de investigación, desarrollo, innovación y entrenamiento.
“Es algo completamente legitimado que el Estado intervenga y subsidie este desarrollo de la capacidad innovativa del sector privado. Esto por ejemplo se hace a través de financiamiento blando y de subsidios a la innovación tecnológica por parte de las empresas”, afirmó quien fuera durante años Jefe de Estudios de Políticas de Desarrollo Industrial de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) .
Sin embargo, en palabras de Sercovich, existe un problema frecuente en este camino y es que se presta más atención, especialmente las empresas, a cuánto se pone y cuánto se saca de los esfuerzos de innovación tecnológica.
Pero muy poco se sabe qué es lo que pasa entre ambas cosas; cómo evoluciona la capacidad de las empresas de convertir prototipos en productos de escala comercializable; o sea, cómo convertir la exploración en explotación, cómo montar la eficacia de sus esfuerzos en la materia y cómo acomodar mejor la estrategia tecnológica de la empresa a su modelo de negocio”, esbozó el experto.
De ahí que el citado congreso dejó como lección que el Paraguay afronta el desafío de “construir una sinergia” entre academias, Estado y empresas; graficadas en la imagen al centro de la nota.
INVERSIÓN ESTATAL
A título de ejemplo, el ministro Humberto Blasco, titular del Ministerio de Justicia y Trabajo, citó a Costa Rica, calificada como el país de Latinoamérica más competitivo en el 2009. Cuando se le consultó (a representantes de esta nación) cuál fue el componente esencial para obtener esa distinción, respondieron que cualquier recurso humano que requiera un inversor extranjero lo va a encontrar formado y capacitado, indicó.
El país centroamericano, inferior en cuanto a recursos naturales y población en comparación con Paraguay, invierte 100 millones de dólares al año en formación profesional. Cuánto invierte Paraguay, 10 millones de la misma moneda, comparó el secretario de Estado.
A su entender, para el segmento que está todavía excluido del sistema de trabajo y productivo se debe invertir en la formación profesional y “esa inversión tiene que ir dirigida desde la adolescencia”, apuntó.
“Un paraguayo con una profesión no cruzará la línea de pobreza y si se encuentra en esta situación, cruzará al umbral de las oportunidades”, lanzó.
Proceso de innovación "of sharing"
El concepto de la capacidad tecnológica de los países desarrollados, orientado hacia afuera está en auge en la actualidad. “El rol de las empresas de los países desarrollados con el resto del mundo ha tenido un cambio importante, que en gran medida tienen que ver con la estrategia económica de los países receptores”, expresó Francisco Sercovich al mencionar que hoy muchas empresas multinacionales hacen lo que se llama “innovation of sharing” o innovación de compartir.
“Esto por razones de costo, esencialmente y por la facilidad de las tecnologías de la información y las comunicaciones que permiten utilizar capacidades humanas profesionales, en muy distintas localizaciones como parte del esfuerzo global de investigación y desarrollo”, señaló el especialista.
Paraguay, en este tema, tiene puntos a favor por tener los costos e impuestos más bajos de la región y en virtud a la Ley de Incentivos al Ensamblaje de Bienes de Alta Tecnología, a promulgarse oportunamente.
Esta ley permitirá, atraer grandes fabricantes tecnológicos para que radiquen inversión en el país con una importante transferencia de conocimiento o "know how".
Áreas estratégicas para investigación
A criterio del ingeniero Félix Kemper, director del Consejo de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Paraguay debe invertir muy fuertemente en investigación el área energética. “Somos el país récord a nivel mundial en generación de energía eléctrica de origen hidroeléctrico, pero no hacemos uso de esa energía como factor de desarrollo”, expuso el directivo en el marco de un debate abierto con los asistentes al Congreso de la Industria, la pasada semana.
Otra de las áreas que considera oportuna para la apuesta investigativa es salud y todo lo que es agropecuario. “En realidad, se debe explorar la línea de mejorar productividad en lo que ya conocemos; es decir, no hay una transformación o una innovación de la matriz productiva”, recalcó.
ABSORCIÓN DE CONOCIMIENTO
Lo fundamental, a juicio de Kemper, es desarrollar la capacidad de absorción en el ámbito del sistema de innovación empresarial. “Si no invertimos en educación y desarrollo, no vamos a poder formar capacidades dinámicas para absorber tan siquiera aquellos que compramos”, advirtió al señalar del 2005 al 2010 el 90 por ciento de lo que ingresa a la entidad es de fondos externos.
“En el 2011, eso ha cambiado porque se cuenta con 63% de fondos externos y 37% de origen nacional”, resaltó. Entiende que el empresario local conoce de la introducción de novedades en procesos o en productos de manufactura. Pero, apuntó que lo que normalmente se hace es “contratar a un profesional argentino o brasileño” que enseña a cómo hacer el ciclo: comprar tecnología, hacer que eso se puede usar, incorporar al proceso productivo o desarrollar con nuevas filosofías productos diferentes.
“Pero como esto cambia continuamente, necesitamos desarrollar nuestras capacidades nacionales; entonces, tenemos que desarrollar investigación y desarrollo como una manera de generar conocimiento técnico”, sostuvo.
Así, al recombinar lo que se compra adaptando a las necesidades, se podrá generar nueva tecnología que puede ser vendida. “Hay ejemplos interesantes en Paraguay en el área de software, hay desarrollos hechos que se han transferido de forma completa con la licencia”, concluyó
"HABLAR UN MISMO LENGUAJE"
“Hay que pensar en la triple hélice de academia, estado y empresa para impulsar el desarrollo”, opinó, Rocío Robledo, directora del Parque Tecnológico de Itaipú (PTI). A la oportunidad en el ámbito de energía, rescató que la represa da la posibilidad de estudiar otras fuentes de energía renovable.
“Hemos firmado un protocolo de intención con un distrito tecnológico italiano para iniciar investigaciones de desarrollo de hidrógeno e hidrometano como combustibles alternativos en el país”, comunicó. Desde el PTI pretenden presentar, esto no como proyectos internos, sino como generación de empresa tecnológica en el país, según dijo.
En su opinión, academias, empresas y Estado deben aprender a hablar en un lenguaje común. “El investigador tiene el lenguaje y los tiempos de la investigación que muchas veces no condice con las necesidades de las empresas y tampoco con las políticas de Estado, o bien, cuando esas políticas están ausentes no se sabe cómo nos relacionamos para impulsar su desarrollo”, expresó.
Lo segundo es el financiamiento de la educación. A su criterio se debe consumar la autarquía administrativa y financiera de las universidades públicas, para que se manejen fuera de los criterios del Presupuesto General de Gastos de la Nación, que "apunta solo a sostener la estructura, no al crecimiento ni el desarrollo educativo", objetó.
Crear perfil de país energético
“No podemos mirar el desarrollo industrial en el país ignorando su principal activo, el inmenso producto de generación de energía. Para ello necesitamos innovación tecnológica y que tengan relación con los sistemas y aprovechamiento de este gran recurso”, interpuso el ministro Humberto Blasco, titular del Ministerio de Justicia y Trabajo (MjyT) durante el Congreso de la Industria.
Como a nivel local se cuenta con tres represas y una cuarta en camino, intrínsecamente se habla de incorporación de tecnología para su generación, transmisión y comercialización.
“Cada sociedad debe construir su desarrollo conforme a la dotación de recursos con que se dispone. Podemos decir que estamos en algunos aspectos avanzados, podríamos definir al país como energético.
Paraguay tiene como principal activo la generación de energía para la región, sin embargo todavía no podemos distinguirnos o vernos reflejados como un país energético”, planteó.
En consecuencia, apuntó que esto obliga a todos los sectores a reflexionar hacia el modelo de país que pretendemos. “Todos los países que alcanzaron un pico de desarrollo en las últimas décadas (China Taiwan, Corea del Sur,) han definido a través de políticas de Estado el perfil de desarrollo económico y social para sus respectivos países”, ejemplificó.
Insistió en que esto se logrará en la medida que se pueda “construir el perfil de país que pueda aprovechar su principal recurso y construya el camino hacia el desarrollo social y económico”.
10 millones de dólares invierte el Estado al año en formación profesional. 170 jóvenes paraguayos están fuera del sistema laboral formal. 63% del presupuesto de la Conacyt proviene del extranjero. |
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