Para la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP), la implementación del impuesto a la renta personal (IRP) es impostergable, así como también la generalización del pago del IVA, en un marco de equidad en el pago del impuesto a la renta, manifestó su titular Carlos Jorge Biedermann.
El dirigente empresarial manifestó que en el caso del IVA existe muchísima gente que no está pagando, o no puede descargar el mencionado tributo, lo que ocasiona que cuando compran productos o servicios no puedan exigir facturas legales, generando de esa manera “una monumental informalidad que atenta contra las empresas formales, que además deben tener costosos sistemas contables-administrativos al efecto”.
Añadió que el impuesto al valor agregado en nuestro país debe ser igual para todos, al igual que el impuesto a la renta. “Deben ser iguales para todos, 10% si se dejan las ganancias en las empresas y 15% si se retiran como dividendos de accionistas. No es posible que existan diferencias en la aplicación de estos impuestos. Si mi vecino y/o competencia paga lo mismo que pago yo, estamos bien, pero si no lo hace, no paga nada, no estamos ni vamos a estar bien”, aseveró el empresario.
Igualdad ante la ley
Agregó que, así como el Ministerio de Hacienda insiste en su objetivo de implementar el impuesto a la renta personal, también debería animarse a terminar con la desigualdad o la inequidad tributaria, que inclusive es violatoria del Art. 47, inciso 2, de la Constitución Nacional, que garantiza la “igualdad ante las leyes”.
Sobre el punto, el titular de los anunciantes manifestó que cuando el fisco acabe con las discriminaciones que están fuera de la ley, la competencia se basará entonces en la calidad de los servicios y de gestión empresariales, terminando con las “antipáticas e injustas” diferencias basadas en el no pago de impuestos tan básicos como el IVA y/o la renta.
Biedermann acotó que cuando todo esto suceda, también el fisco paraguayo recaudará “muchísimo más” y la ciudadanía podrá también exigir mucho más de modo que se mejore drásticamente la calidad del gasto público. |