Para el economista Amílcar Ferreira, una eventual suba de tasas de la política monetaria del Brasil tendrá un impacto leve en nuestra economía, “sin muchos riesgos ni sobresaltos” sostuvo.
La semana pasada la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, anunció que el combate a la inflación es su principal prioridad en estos momentos en que el país enfrenta un alza en los precios al consumidor y un tipo de cambio que llega al nivel más alto en doce años. Entre las posibilidades que maneja el Gobierno es seguir incrementando las tasas de interés de su política monetaria, con el fin de equilibrar la oferta y demanda de dinero, lo que podría generar en contrapartida en un impacto en los precios de los productos que se importan de ese país.
Recordemos que el Brasil es el segundo mercado de abastecimiento más importante para el Paraguay, después de China Continental. Al primer semestre del año, las compras desde este país totalizaron US$ 1.390 millones y representan casi el 90% de las compras hechas por Paraguay del bloque Mercosur.
“Por ser Brasil un socio comercial muy importante e influyente para el país, algún efecto indirecto va a causar en nuestra economía, quizás una ralentización del ritmo de crecimiento de las compras desde ese sector”, explicó. No obstante insistió en que el efecto será mínimo.