A trece años de la primera gran crisis financiera del país, el Estado recuperó menos del 17 por ciento del más del billón y medio de guaraníes que se destinó, primero, a sostener artificialmente a bancos y financieras y, luego, para cubrir el retiro parcial de los ahorros.
El Estado debió restituir la mayor parte del dinero de ahorristas.
En 1995 se produjo el mayor terremoto financiero del país con la caída de los principales bancos nacionales de entonces, Bancopar, Banco General, Bancosur y Mercantil. Hubo otras réplicas importantes en el segundo quinquenio de los 90s y a inicios del nuevo milenio. En todo ese engorroso proceso, el Estado, a través del Banco Central, se hizo cargo, primero, de sostener artificialmente las entidades con generosos créditos de socorro y, luego, de evitar que los ahorristas “lincharan” a los administradores y dueños de las intermediarias restituyéndoles parcialmente sus depósitos.
Hoy, a 13 años del inicio de la crisis, el Estado ha recuperado menos del 17 por ciento de los más del billón y medio de guaraníes que destinó al rescate del mercado financiero. De acuerdo con datos recabados en las diferentes entidades en quiebra judicial, o en proceso de liquidación extrajudicial, el BCP llegó a desembolsar a favor de las intermediarias más de 1,5 billón de guaraníes, unos 320 millones de dólares al tipo de cambio de la fecha.
Siempre según los datos oficiales, el dinero recuperado por la entidad monetaria no pasa de los 266 mil millones de guaraníes, menos del 17 por ciento. El saldo -considerado prácticamente irrecuperable- supera los 1,2 billón de guaraníes, más de 262 millones de dólares.
Las pérdidas más gruesas corresponden a la primera fase de la crisis cuando la ley obligaba al Central a restituir el ciento por ciento de los ahorros y las deudas de las empresas financieras en colapso. Así, lidera el deshonroso ranking el Banco General. La quiebra judicial logró una recuperación de apenas el seis por ciento del dinero que le destinó el Estado. La pérdida para el BCP supera los 253 mil millones de guaraníes.
Conviene recordar que el saldo rojo oficial no contempla la condonación forzosa de deudas a la que se vio obligado el BCP merced a una ley del Congreso que permitió a los bancos saldar sus compromisos con la entidad monetaria con unos bonos del tesoro de los EE.UU. (a 20 años de plazo) que podían adquirir a valor de mercado y que el Central debía aceptarlos por el valor nominal. Con esa trampa legal se blanqueó, por ejemplo, la mayor parte de la deuda del Banco Desarrollo. |