| 04/jul/2011 |
| Paraguay necesita líderes con mejor nivel de ambición, sostiene la CAP |
| Fuente: ABC Color |
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Necesitamos líderes públicos y privados con mejor nivel de ambición, mejor educados e informados, con una visión universal, inteligente, decente y prudente, dijo a nuestro diario el último fin de semana el presidente de la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP), Carlos Jorge Biedermann.
El dirigente agregó que la cámara que dirige representa a las principales marcas de anunciantes nacionales, regionales y multinacionales, miembros de la Federación Mundial de Anunciantes, principal organización planetaria de marcas y comunicaciones de marketing, con más del 90% de las inversiones globales en los medios de comunicación.
“Las marcas se constituyen en uno de los principales activos estratégicos de las empresas en la sociedad del conocimiento, los demás son su gente, su reputación y sus clientes” , explicó.
Libre expresión, autorregulación y libre competencia
El presidente de la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP) añadió a renglón seguido que el referido gremio propugna y defiende la libre expresión comercial, la autorregulación, la libre competencia y la calidad de gestión, la ética empresarial y la lucha frontal contra la informalidad y la ilegalidad.
En este contexto refirió que las marcas son económicamente transversales, pues representan a todas o casi todas las categorías económicas, definiendo una visión institucional holística.
Señaló que este sincretismo permite tener una visión global y local, por encima de particularidades o intereses primariamente sectoriales, lo que ayuda a inferir modelos para el presente y futuro de nuestro país.
Dijo que entre estas consideraciones estratégicas, mirando al futuro, puede visualizarse un país con un potencial increíblemente positivo.
Citó en primer lugar que el Paraguay posee tierras fértiles, agua potable, energía limpia y renovable y el 70% de su población es joven. Otro elemento determinante es que nuestro país se encuentra libre de los problemas naturales, entre otras cosas, configurando así un escenario de las expectativas más favorables posibles.
¿Cómo aprovechar esto en beneficio de todos?
En primer lugar, con un plan país concreto, que defina claramente qué queremos, qué podemos y cómo lo vamos a hacer.
Siguió diciendo que este plan debe ser consensuado entre todos los sectores, ya sea privado como público, y una vez definido y decidido, debe convertirse en una política de Estado, por encima de los gobiernos de turno, y se debe asegurar a través de leyes su ejecución, con recursos, plazos y responsables, según explicó detalladamente.
Añadió que, en segundo lugar, al contar con un plan, debemos prepararnos para ser parte del mismo, educando y capacitando a nuestra gente.
“Educar para convivir en la sociedad del conocimiento y capacitar para competir en la sociedad del conocimiento. Estas deben ser obsesiones nacionales”, comentó más adelante.
En tercer lugar citó que tenemos que cambiar nuestra mentalidad.
“Si seguimos pensando como pobres, seguiremos siendo pobres. Sin liderazgos claros y confiables no se podrá empezar ningún plan país y mucho menos terminarlo con la calidad de ejecución necesaria”, añadió.
Finalmente, relató en cuarto lugar, que necesitamos creer que se puede y participar para decidir, para exigir y para lograrlo.
“Pocos países tienen la oportunidad”
A renglón seguido puntualizó que “muy pocos países tienen la oportunidad que nuestro país tiene a mano y aquí tenemos que finalmente decir que esto no tiene que ver con la suerte o con el destino como algunos agoreros quieren hacernos asumir. La suerte es cuando la oportunidad se encuentra con la capacidad”, concluyó.
Es por ello, insistió, que necesitamos en nuestro país de líderes públicos y privados con el mejor nivel de ambición, de formación y que los mismos estén informados, que posean una visión universal, que sean inteligentes y decentes, para lograr el desarrollo que tanto anhela el Paraguay. |
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