Los gobernadores de los bancos centrales acordaron nuevas normas para prevenir quiebras bancarias susceptibles de generar una hecatombe financiera a escala planetaria. Las medidas apuntan a reforzar la resistencia de bancos considerados de importancia sistémica e incluyen una elevación de su capacidad de absorción de pérdidas, indicó en un comunicado el Banco de Pagos Internacionales (BPI), considerado el banco de los bancos centrales y difundido por la agencia AFP.
Uno de los puntos establece una nueva metodología de evaluación de la importancia sistémica de los bancos, así como nuevos criterios en materia de fondos propios, señaló la institución. El acuerdo obligará a los establecimientos de importancia sistémica a dotarse de una reserva suplementaria de capital, por un equivalente de 1% a 2,5% de sus compromisos, explicó el BCI en un comunicado.
Y para disuadir a los bancos con mayores cargas de adquirir mayor importancia sistémica, se aplicará un 1% adicional en esos casos, sostiene el comunicado.