Valentín Galeano, quien actualmente se postula para la presidencia del Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop), conversó con La Nación y manifestó su disconformidad con la actual política de contracción llevada adelante por el Banco Central del Paraguay (BCP) para controlar la inflación.
Consideró que el encarecimiento de los créditos en el mercado local produce una caída de la producción que puede desembocar hasta en el quiebre de algunas empresas; sostuvo, además, que el mejor camino para combatir la inflación consiste en apostar por la producción, a fin de satisfacer la demanda interna.
Anunció que, en caso de acceder a la titularidad del Incoop, la cual será definida a fines de este año, se dedicará fuertemente a instruir a los directivos de las entidades solidarias sobre el cumplimiento de las normativas y los reglamentos vigentes en el sector.
-¿Cómo evalúa la actual política implementada por el Banco Central del Paraguay (BCP), que busca controlar la inflación mediante la suba de tasas de interés de los Instrumentos de Regulación Monetaria? -Veo que apuestan a la inflación sin producción, yo apostaría a la inflación pero con producción, porque el hecho de que la regulación monetaria tenga que pagar el Banco Central a una tasa altísima fomenta la inflación sin producción. Se está restringiendo el crecimiento del país, con las tasas elevadísimas, hay empresas que probablemente no van a poder soportar estas tasas tan elevadas, puede inclusive llevar a la quiebra a algunas empresas y eso va a repercutir negativamente en la producción del país. No comparto la política monetaria del Banco Central del Paraguay, por receta del Fondo Monetario Internacional (FMI), porque encarece toda la actividad económica y no todas las empresas van a poder soportar estas tasas tan altas en los créditos.
-¿Qué alternativas tienen las entidades cooperativas para seguir apoyando a la producción ante este escenario de contracción económica? -Las cooperativas no estamos fuera del mercado, tenemos que adecuarnos a las nuevas tasas, tanto activas como pasivas, y seguir apostando a los requerimientos que presenten los asociados. No han disminuido los créditos pero sí tenemos que adecuarnos a las circunstancias del costo del dinero actual.
-En caso de que acceda a la presidencia del (Incoop), ¿en qué aspectos trabajará con mayor intensidad? -La propuesta para el Incoop es seguir trabajando de manera a adecuar a las cooperativas a las normativas, para que puedan cumplir con la cuota de responsabilidad ante sus asociados y, si es que los asociados requieren de sus ahorros, estén en condiciones de poder responder a eso; de hecho, muchas cooperativas han accedido a las exigencias actuales, pero se necesita mejorar las exigencias para bien de los asociados. Las cooperativas grandes necesitan de dirigentes que tengan un buen conocimiento financiero para garantizar el buen funcionamiento de la entidad. El Incoop está para garantizar a los socios que en las cooperativas se trabaja bien, que pueden responder a los requerimientos en un momento dado; está para defender los intereses de los asociados de una dirigencia que no pueda cumplir los requisitos que debe tener una entidad cooperativa. Claro que se tienen que ir fortaleciendo sus tareas: hacer una supervisión adecuada a las cooperativas, dictar normas adecuadas, exigir el cumplimiento de las exigencias y dar la suficiente orientación para que se adecuen a las normativas.
-¿Cuál es el principal desafío ante se encuentra el Incoop, actualmente? -Cada año, el Incoop va tipificando a las cooperativas. Hoy día, tenemos 26 cooperativas tipo A, de 20 con que habíamos arrancado; esas cooperativas que van subiendo tienen mayor exigencia y tienen que ir adecuándose. Las cooperativas tienen invertido el dinero en el país, tienen su propio capital que los mismos asociados ponen y es también lo que está en circulación entre los asociados.
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