| 22/jun/2011 |
| Se derrumba otra “pirámide” y deja más de 700 damnificados en Misiones |
| Fuente: ABC Color |
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Unas 800 personas habrían apostado a la “rueda de la fortuna”, que no es otra cosa que un esquema “piramidal” de captación de fondos, similar al montado por Alberto Pereira Johannsen, principal imputado en la denuncia presentada a la fiscalía por el BBVA al dejar en dicha entidad un “clavo” de por lo menos G. 27.430 millones (alrededor de US$ 7 millones).
En el caso de Misiones surge como el supuesto principal responsable Juan Carlos López, un docente jubilado.
Según los datos recogidos por ABC Color, en el sistema ingresaron personas que apostaron G. 200.000, G. 250.000, G. 500.000 y hasta G. 1.000.000. Cada jugador entró en forma voluntaria con la idea de ingresar a dos personas más en las reuniones, quienes a su vez debían invitar a otras dos personas de tal forma a completar una “pirámide” de ocho integrantes para tener derecho a recibir rendimientos. Quienes no completaron la cadena no cobraron y perdieron su dinero.
Desde fiscales hasta pancheros
Del esquema piramidal participaron desde fiscales, asistentes fiscales, abogados, funcionarios públicos, docentes, comerciantes, inclusive humildes trabajadores, como un grupo de pancheros, según fuentes.
En principio el juego entusiasmó a centenares de personas e incluso algunos jugadores llegaron a cobrar más de una vez, totalizando sumas millonarias.
Las reuniones se realizaron en domicilios particulares donde cada integrante de la rueda llevó a sus invitados quienes, con dinero en mano, participaron del juego. Algunos vendieron hasta sus animales para ingresar al sistema.
Se soltó la cadena
La semana anterior la cadena se soltó y comenzó el problema. La “rueda de la fortuna” se pinchó y el colectivo de inversores incautos se tumbó dejando un tendal de mal heridos y no precisamente receptores de fortuna.
De las 800 personas apenas cobraron 70 y el resto se quedó con las ganas de recibir su dinero más las ganancias. Nadie hasta hoy se animó a realizar una denuncia formal contra los mentores del sistema, aparentemente, porque el principal problema es que no existen documentos firmados como para reclamar ante las instancias pertinentes.
Los hoy damnificados esperaban obtener sumas millonarias.
Por ejemplo, el que entró con G. 1.000.000 lo hacía con la esperanza de recibir hasta G. 8.000.000 completando la cadena de ocho nuevos aportantes. Reclamos
Los retrasos en el retorno enceguecieron a un grupo de inversores y surgieron conflictos, peleas, trifulcas, hasta atropello de domicilios. Nuestras fuentes refieren que los afectados realizaron una manifestación frente al domicilio particular de Juan Carlos López, donde hubo destrozos y vidrios rotos. |
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