El reto para la región, incluido Paraguay, en términos de capacidad fiscal, es doble: disminuir la dependencia de los tributos indirectos y, a la vez, mantener o aumentar, según los casos, la recaudación fiscal, según un estudio reciente realizado por el PNUD denominado “Nuestra democracia”.
Actualmente, no se generan los recursos para reducir la brecha de la ciudadanía, y lo disponible no impacta lo suficiente para el bienestar de las mayorías. Esto conduce a discutir dos cuestiones: Las reformas necesarias para reducir la dependencia de los Estados latinoamericanos de los recursos de “fácil” recaudación, como los impuestos indirectos, y los ingresos no tributarios.
Además, deberá debatirse sobre los instrumentos fiscales más aptos para reducir la concentración del ingreso, disminuyendo consecuentemente la brecha de bienestar, según el documento.
América Latina presenta serias deficiencias en materia de capacidad fiscal. La recaudación tributaria y el gasto público no parecen haber tenido un impacto positivo y significativo en crecimiento y redistribución. Esta situación explica en parte por qué la desigualdad de ingresos en la región es una de las altas del mundo.
La situación ha tenido una leve mejoría luego de 25 años de democracia, durante los cuales los niveles los niveles de concentración no se modificaron.
Quien concentra riqueza, concentra poder, y este poder compite con el que es delegado a los gobernantes en el proceso democrático, advierte el estudio.