El jefe de la misión del FMI, Lissandro Abrego, señaló que el Gobierno tiene dos retos: uno, contener la inflación, cuyo índice interanual alancazó el 10,2%, “la más alta de la región”.
En este sector, explicó, existen aún algunos trabajos que realizar en términos de política macroeconómica para asegurar que la misma se reduzca a un dígito, lo más rápido posible.
Considera que el BCP está haciendo un buen trabajo y que debe ajustar las tasas de crecimiento de los créditos a niveles más sostenibles para reducir las presiones inflacionarias. Así también, la política fiscal debe apoyar esos esfuerzos, aunque reconoce que es difícil debido a que el Congreso aprobó un presupuesto “bastante expansivo” y los cambios introducidos redujeron el manejo del plan financiero.
Abrego indicó que la política fiscal debería restar estímulo a la actividad económica en estos tiempos de auge, para permitir al país ahorrar más, para permitir reducir la fuerte expansión de la demanda que todavía tiene lugar y, de esa manera, reducir las presiones inflacionarias.
El FMI insistió en que los niveles de recaudación son los más bajos, 13% del PIB correspondiente al año pasado, y sugiere para el próximo año fortalecer los ingresos y mejorar el control del gasto público, debido a las presiones que se tendrán para gastar más por el proceso eleccionario. En este punto, reiteró que apoyan la implementación del Impuesto a la Renta Personal (IRP).