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Los dirigentes bancarios, luego de la reunión, indicaron que para que sea creíble y funcione un sistema de metas de inflación deben estar alineados todos los elementos, especialmente la parte fiscal, que no puede estar ausente.
Agregaron que si los gastos fiscales siguen en franca expansión, va a ser muy difícil que el Banco Central pueda controlar solo con su política monetaria el fenómeno. “La inflación no es un tema que le compete solo al BCP, es un tema que tiene que ser manejado por todo el Gobierno”, insistieron.
El Banco Central, en su afán de contener una disparada de precios que puede desatarse a raíz de una elevada demanda del mercado, que tenga a su disposición recursos que superen la oferta local (producción), aumentó sus retiros de circulante (dinero), atrayéndolos del sistema financiero mediante el aumento las tasas de interés de sus instrumentos de regulación monetaria (IRM), en especial de los un años de plazo y los inferiores a un año.
Así, para las líneas de 14 y 35 días, que hace un año estaban en niveles cercanos a cero, ahora están sobre el 8%; mientras que las líneas de un año de plazo, que en mayo de 2010 estaban en 3,5%, ahora ofrece pagar tasas del 12%.
Como los bancos en este momento tienen menos recursos para prestar, sus créditos se volvieron más caros, hecho que afecta no solo al consumo, que era el objetivo inicial del BCP, sino también a la producción e inversión. En lo que va del año, la banca matriz ya retiró del mercado unos G. 13 billones.
Llegar a la meta La banca matriz aplica desde mayo pasado un esquema de metas de inflación que prioriza la estabilidad de precios y busca reencauzar la inflación hacia su rango meta: 5%, con variaciones de más o menos 2,5%.
Pese a todo ese esfuerzo, la inflación interanual, al cierre de mayo, alcanzó 10,2%, explicado en un 75% por la suba de los precios de alimentos, la mayoría de ellos importados.
Los bancos esperan que, para lograr esa meta de inflación del BCP haya una suerte ley de responsabilidad fiscal, que brinde seguridad de que el fisco también ordenará y, por sobre todas las cosas, limitará sus gastos.
Tipo de cambio
Por otra parte, los dirigentes bancarios expusieron su preocupación al ente emisor sobre la política cambiaria, y solicitaron a sus autoridades que la banca matriz, al priorizar la inflación como principal objetivo, no descuide el tipo de cambio, para ellos un componente muy importante de nuestra economía agroexportadora.
“Evidentemente las dos cosas no se pueden compaginar, es imposible mantener controlada la inflación y, al mismo tiempo, tener el tipo de cambio estabilizado, pero esperamos un análisis de los técnicos sobre este punto, explicó a los periodistas Alberto Acosta, directivo del Banco Familiar, tras la reunión en el BCP. |