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A pesar de que sigue pendiente la proclamación de la nueva directiva del Sindicato de Trabajadores de la Empresas Itaipú Binacional (Steibi), que ganó en las elecciones internas del viernes 30 de noviembre último, incluso contra la presión de los directores paraguayos –que sigue hasta hoy–, el ingeniero electromecánico Rafael González Mir, nuevo secretario general, en entrevista con ABC Color, adelantó que se proponen recuperar el respeto que perdió la institución
Confirma la indiscutible hegemonía brasileña en áreas claves como la Dirección Técnica y en la Financiera, así como la continuidad de la lucha por la renegociación del Tratado y contra la corrupción.
–¿Es cierto que Víctor Bernal, director general paraguayo de Itaipú, y Pedro Teme, director técnico, incentivaron a las listas que compitieron con vos por la secretaría general del Steibi?
–Es cierto. Las pruebas están en Itaipú, las comunicaciones telefónicas son grabadas. Solo que, como los “gastos sociales”, también están en sus manos. Que Teme (Pedro Pablo), director técnico, estuvo llamando a varios compañeros técnicos me consta. Ellos mismos se acercaron a algunos gerentes. El superintendente de Medioambiente también.
–¿Por qué se opuso Bernal a que González Mir llegase a la titularidad del Steibi?
–Eran tres listas. Evidentemente que de esas tres prefirió a la que él mismo armó, integrada por compañeros muy identificados con el Partido Colorado, que están activando en la campaña de Blanca Ovelar y Víctor Bernal. En segunda instancia le hubiese gustado que fuese la lista que representaba el continuismo, de la cual yo me separé por discrepancias en la metodología de trabajo, porque muchas veces me cercenaron hasta mi libertad de expresión e impidieron la formulación de denuncias porque no querían chocar contra el actual director general.
–¿Pero por qué ese no a González Mir? Reitero la pregunta.
–Porque siempre fui un opositor a la forma en que está manejando Itaipú.
Desde el inicio, el primer mes que él estuvo en Itaipú, recuerdo, él vino con la idea de comprar el Sanatorio Migone, en esa época estaba en quiebra, con dinero de nuestra caja de jubilaciones, yo tuve la caradurez de decir que no lo íbamos a comprar, que no era de nuestro interés. La “marca” que me puso viene entonces de esa fecha y cada vez que tienen una oportunidad para hablar en público, ante los compañeros, se acuerda de mí, de Eduardo Nery Huerta, yo fui candidato a diputado Nº 2 por Patria Querida en esa época.
–¿Es real entonces que trabajaron contra tu candidatura?
–Es cierto. Hubo vehículos de la entidad para buscar a los compañeros, un hecho que, en realidad, fue beneficioso para el Steibi, porque hizo posible que la participación llegue al 80% de nuestra masa societaria.
–¿Manejás las cifras?
–Participaron 1120 compañeros de 1397.
–¿Cuántos votos de diferencia hubo con la segunda lista más votada? –18.
–¿A qué atribuís que te haya votado la mayoría, porque no te presentaste como un candidato conciliador, como el que promete solo beneficios laborales?
–En primer lugar a la campaña que hicimos. Visitamos a cada uno de los compañeros, recorrimos toda el área del embalse, las oficinas de Asunción, los cuatro pisos, incluso el subsuelo, la central hidroeléctrica.
Si analizamos el espectro de votantes veremos, por ejemplo, que en la usina, donde hay una masa societaria de nivel superior, económicamente hablando, los técnicos, obtuve el 49% contra un 51%, me ganaron por 25 votos los de la otra lista. La gente que gana bien prefirió a la otra lista.
En el área del embalse (Dirección de Coordinación) ganamos por 100 votos de diferencia. Es la gente que gana menos. Son los guardabosques, guardias forestales, gente de medioambiente, que son los más humildes de Itaipú. Esa es la gente que está cansada, la que está más explotada por Bernal y por su grupo.
–¿Qué reclamo planteó tu lista como consigna central de la campaña?
–La renovación e institucionalización del Steibi. Nosotros no prometimos aumento porque no nos corresponde...
–Pelear por aumentos, sí.
–Por mejorar el nivel salarial de la gente que gana menos. Hay incluso una diferencia en la tabla salarial con los brasileros.
–¿Es grande esa diferencia?
–Es grande y más todavía porque la diferencia se da en los niveles superiores. Lo que sí ellos llevan más dinero...
–¿Cuántos funcionarios tiene Itaipú?
–1.800.
–Solo paraguayos, ¿y el total?
–Con los brasileños, 3.500.
–¿Es grande la diferencia salarial a favor de los brasileños?
–El monto que ellos llevan mensualmente es considerablemente mayor.
–No manejás montos.
–De memoria, no.
–Tu imagen no es apolítica. Decías que fuiste candidato a diputado por Patria Querida y, últimamente, trabajaste con Tekojoja por un programa energético.
¿Esa imagen te perjudicó o te favoreció?
–Tal vez ayudó mostrarme como un opositor. Tal vez también eso fue lo que hizo que el margen haya sido escaso, porque nosotros pensamos que íbamos a ganar por una mayor cantidad de votos. Nosotros cuestionábamos la figura de Garay (Eugenio Alejandrino) como secretario general y candidato a diputado por el Partido Colorado.
–Entonces, lo tuyo era una imagen política diferente contra una figura política continuista...
–Exactamente, pero yo me separé y anuncié eso a través de comunicado que como yo estaba denunciando la politización del sindicato, yo no podía caer en el mismo error, por lo cual yo me estaba separando de la actividad política, por lo menos durante el tiempo de mi mandato. La gente creyó en mí. Quiero aclarar que yo me identifiqué no con Tekojoja, pero sí con Lugo por el tema de la campaña de la renegociación (del Tratado), pero eso comenzó con la Federación (de sindicatos del sector energético nacional). Yo no soy de Tekojoja. Incluso, soy presidente de la democracia cristiana de Alto Paraná, y eso sí la gente sabe; pero como es un partido chico, que a nadie le molesta, a nadie le preocupa.
–La historia de los sindicatos de Itaipú no muestra que su trabajo no se limitó a las reivindicaciones laborales, sino que los rebasaron e hicieron planteamientos relacionados con el manejo de Itaipú y con el Tratado mismo. ¿Tu propuesta tuvo en cuenta ese pasado o se restringe al ámbito económico y laboral?
–Me estás diciendo si yo planteé también una liberación a nivel nacional.
–Me refiero a los reclamos por un precio justo y que Paraguay recupere su soberanía sobre el enorme excedente energético que tiene en Itaipú, que entrega obligatoriamente a Brasil a cambio de una limosna al que él Tratado llama compensación por cesión de energía.
–La verdad es que yo no coloqué entre las propuestas nada del tema de la renegociación. Hablé sí de la necesidad del fortalecimiento de la Federación, pero no toqué el tema de la renegociación, justamente porque en Itaipú esa mayoría, de los técnicos e ingenieros que son socios del Steibi, no quiere que el sindicato se meta ese tipo de problemas...
–Que se limite a los reclamos profesionales, laborales.
–Claro. Entonces por una cuestión de estrategia no toqué ese tema. Pero, yo creo que mi figura, mis posiciones que se reflejaron a través del diario influyeron, porque la gente entiende, sabe, especialmente la gente de técnica también, es por eso que yo tuve casi la mitad de sus votos. La gente que trabaja con los brasileños sabe de mi manejo y mi trato con ellos.
–Explicame eso. Especialmente de tu manejo y de tu trato con los brasileños.
–Son muy buenos amigos, muy buenas personas, pero, profesionalmente, avasallan, no perdonan, pisotean a los paraguayos...
–Confirmás entonces lo que siempre denunció ABC Color. Que en Itaipú hay una hegemonía brasileña en el manejo de ciertas direcciones como...
–Técnica y Financiera. Eso es evidente.
–No es retórica. Lo sentiste en el trabajo de todos lo días.
–Incluso en la práctica se da.
–Muchos de tus colegas, esos que no quieren que el Steibi se meta en ese tipo de problemas, sostienen que es un “verso” de la prensa nacional.
–Nosotros que vivimos con los brasileños sabemos. Ellos intentan siempre estar al frente. Mucho tiempo nos llevó alcanzar el mismo nivel que el que tienen ellos. Con mucha dedicación, con mucho estudio, con mucha prestancia, atributos que se están dejando de lado, incluso en el área técnica.
–¿A qué te referís?
–A la politización incluso del área técnica. Algo al que nunca tuvimos ni en la época de Stroessner.
–¿Qué debo entender por “politización”?
–Hoy estamos minados de pasantes, de técnicos..., que no es culpa de ellos, se les contrata para participar en las campañas proselitistas a nivel nacional. Tienen contratos de tres, seis meses, pero su función es estar en las campañas...
–En un artículo que publicaste en el Suplemento Económico de ABC, recuerdo que denunciabas que los profesionales paraguayos perderían también el reconocimiento que lograron de sus colegas brasileños debido a que la actual administración no se preocupa por formar las nuevas camadas que reemplazarán a los que se están jubilando.
–Se está acabando...
–O sea, sería la pérdida definitiva incluso de los espacios de cogestión binacional que, en la práctica, con su calificación, conquistaron.
–Asimismo es. Si uno se pone a pensar sobre eso, si te queda un sentimiento de patriotismo, duele eso, porque aquí hay profesionales altamente capacitados, no solamente en Técnica. En esta campaña me di cuenta de algo que para mí fue bastante significativo. En el área del embalse, por ejemplo, hay técnicos de medioambiente muy valiosos, que aman realmente la naturaleza. Recuerdo que uno de ellos, compañero en nuestra lista, no come carne de animales silvestres por ética. Esa clase de gente también está entrando en la recta final, porque ya tienen 50 ó 55 años. Sin mentirte, dentro de diez años se jubila entre un 60% y 70% de los técnicos antiguos, de altísimo nivel. Además, para formar un técnico en operación de usina, en mantenimiento en medioambiente, un bombero de Itaipú, que es especial, no hay renovación.
–¿A qué atribuís ese hecho?
–A la politización?
–¿O partidización?
–¡Partidización! Realmente es mejor.
–Entonces, la actual administración del país y de Itaipú antepone su necesidad de votos al cuidado de un patrimonio tan delicado y costoso como Itaipú.
–Ocurre eso, insisto, porque colocan gente de afuera, que no está compenetrada con Itaipú. Es cierto que son cargos políticos y que la gente preparada también se deja partidizar. Lastimosamente vemos, por ejemplo, un Pedro Pablo Teme, excelente técnico, profesional, que hoy está más metido como operador político partidario.
–¿Vos sos ingeniero?
–Ingeniero electromecánico.
–Cuál era tu función en Itaipú?
–Operador de usina hidroeléctrica. Estaba en el manejo de la usina.
Ramón Casco Carreras |